(Buenos Aires).- “Gracias por esto, Gran Hermano“. Conmovida y entre lágrimas, Yipio agradeció el reencuentro con su familia, a pocas horas de la final de Gran Hermano: Generación Dorada. La uruguaya recibió una visita sorpresa que la hizo estallar de alegría dentro de la casa.
La primera sorpresa llegó cuando apareció “Chocolatito”, su novio, quien viajó desde Uruguay para verla después de varios meses de distancia. Al reconocerlo, la finalista no pudo contener la emoción y estalló a los gritos de felicidad.
Pero el momento más fuerte fue otro. La emoción se multiplicó cuando entró Lara, su hija, quien días atrás cumplió la mayoría de edad. Al verla, Yipio reaccionó con toda la emoción de una mamá que llevaba meses esperando ese abrazo: “Estás hermosa”, fueron las primeras palabras que le dedicó.
Completamente movilizada por el reencuentro, Yipio agradeció el gesto y el acompañamiento que recibió durante sus últimas horas dentro de la casa. La finalista cerró el momento todavía conmovida por la presencia de sus seres queridos, que llegaron justo antes de la definición del miércoles 16 de septiembre.
El otro reencuentro: el de Sol con su familia
Sol Abraham, la otra finalista, también vivió su momento especial durante la transmisión en vivo. “¡Hola, mami!”, exclamó apenas vio a su mamá, Norma, antes de fundirse en un abrazo. Después llegaron su hija Delfina, su hermana Neolia y su sobrino Felipe, que pudieron abrazarla unos minutos antes de la gran definición.
Frente a sus seres queridos, Sol les dejó un mensaje que quería que recordaran: “Yo estoy ya en el último, último, último momento de este juego de mi trabajo”. Y reconoció que todavía no sabe qué va a pasar en la final: “No sé qué va a pasar, si voy a ganar o no voy a ganar. Porque saben que yo ya gané. ¿Saben por qué? Porque les quiero demostrar a los dos que hay que esforzarse. Y hay que darlo todo. Que hay que hacer todo por cumplir los sueños. Y sobre todo con esfuerzo y constancia”.
“Yo quiero ser un ejemplo para ustedes con eso. Si alguien les dice que no, ¿ustedes qué tienen que decir? ‘Sí se puede'”, cerró Sol, visiblemente movilizada. Así, las dos finalistas llegaron a la definición del Gran Hermano con los abrazos de su familia, en la recta final de una edición que las tuvo como protagonistas.