(Buenos Aires).- “¡Jaque mate!”, gritó Sol Abraham entre lágrimas antes de abandonar la casa, y así cerró la revancha que buscaba: es la ganadora de Gran Hermano Generación Dorada tras imponerse a Yisela “Yipio” Pintos con el 51,8% de los votos. La gran final se emitió el miércoles 16 de septiembre por la pantalla de Telefe.
Santiago del Moro anunció a la campeona pocos minutos antes de las 23:30 y dio los números: 51,8% frente al 48,2% de la humorista uruguaya. La definición superó los 30 millones de votos, una cifra récord, y Sol Abraham se quedó con el premio tras imponerse entre los 43 participantes que arrancaron el reality. Se llevó 70 millones de pesos y una vivienda prefabricada, mientras que Yipio obtuvo 20 millones y otra casa.
La revancha quince años después
Sol Abraham había participado en Gran Hermano 2011 y volvió a la casa más famosa del país quince años después con un objetivo claro: recuperar lo que no pudo ganar en su primera pasada. En esta temporada llegó a vivir un intercambio con La Casa de los Famosos, aunque al poco tiempo Gran Hermano la expulsó porque expresaba constantemente que extrañaba a su hija. Después la producción le dio una segunda oportunidad: volvió a ingresar gracias a un Golden Ticket.
Tras su reingreso, la jugadora adoptó un perfil confrontativo que la llevó a estar nominada semana a semana, pero también a convertirse en la jugadora con más versus de placa ganados de la edición. Desde el comienzo formó el grupo de “los F4” junto a varios compañeros, aunque su aliada de punta a punta fue Cinzia Francischiello, con quien además se casó dentro de la casa.
La consagración tuvo su momento de fiesta: la entrada de Sol al estudio fue musicalizada con “Don’t stop me now” de Queen, ante una tribuna que coreaba su nombre. Al abrazar al conductor, le dijo “No puedo creerlo”, y él la contenía con un “te felicito, guapa”. Cuando encontró su trofeo no pudo levantarlo, porque la entrega oficial será recién el jueves, pero lo rodeó con los brazos y le dio un beso: “¡Es mío!”, exclamó.
La despedida de la casa fue en sintonía con la gala, que abrió con una adaptación del poema “Ajedrez” de Jorge Luis Borges en la voz de Del Moro. “Gracias por recibirme en tu casa y por permitirme ver ese ojo y saber que estaba en el lugar correcto jugando al mejor ajedrez de toda mi vida”, pronunció la flamante campeona antes de cruzar la puerta y apagar la luz. Días antes de la final, Sol Abraham ya había resumido su juego con una frase simple: “Estoy orgullosa de mí”.
Yipio se quedó con el segundo puesto y abandonó la casa con sentimientos agridulces: sensibilizada, tendió la mano a Sol para felicitarla antes de salir. El podio se completó con Charlotte Caniggia, que obtuvo el tercer lugar de la edición. Con esta definición, una mujer volvió a levantar el trofeo del reality 19 años después de que Marianela Mirra ganara en 2007, y Generación Dorada cerró tras 206 días de juego, con Sol Abraham adentro durante 174. Sobre los cuestionamientos a la temporada, Del Moro había dicho en la previa: “El peor Gran Hermano de la historia, como dijo la prensa, nos dio la mejor final”.