(Buenos Aires).- “Es a la salida del colegio, un día que Cris Morena lo va a buscar, cómo (Darío) lo golpea y lo arrastra a la salida del colegio”, relató Tatiana Schapiro en La Noche de Mirtha sobre el episodio que, según su versión, habría sufrido Valentín Yankelevich. La intervención fue durante la emisión del sábado, conducida por Juana Viale mientras Mirtha Legrand se recuperaba.
Schapiro explicó que Valentín no le había relatado ese episodio durante la entrevista que ella le hizo, aunque figura en las declaraciones testimoniales del joven y de su hermano Franco. “Hay un episodio que a mí me impactó, que no me lo relata a mí Valentín en la nota, pero está en ambas testimoniales, de Valentín y Franco”, dijo. A los 23 años, Valentín había hablado públicamente de situaciones de violencia física y psicológica que, según denunció, sufrió de parte de su padre después de la muerte de Romina Yan. En aquella entrevista también reconstruyó parte de la historia familiar y el contexto que atravesó junto a sus hermanos.
“A partir de ese día las cosas cambian”, afirmó Schapiro. Para Tatiana Schapiro, el episodio marcó un quiebre en la historia familiar y estuvo ligado a la decisión de Gustavo Yankelevich de buscar la tenencia de sus nietos. En esa búsqueda, el abuelo materno fue acompañado por Cris Morena y Tomás Yankelevich.
En el relato de Schapiro, los episodios de violencia hacia los hijos de Romina Yan comenzaron después de la muerte de la actriz, ocurrida en 2010. La periodista ubicó una profundización de esas situaciones tras una mudanza, alrededor de un año o un año y medio después. También explicó que, a partir de ese cambio, la violencia empezó a volverse bastante física.
En una conversación con la familia, Darío Giordano habría dicho “Yo soy el dueño“, recordó Schapiro. La periodista también contó que Franco planteó la posibilidad de pasar algunos días en la casa de su abuelo. Según su relato, Giordano le respondió: “Hasta tus 18 años, yo soy tu dueño, vos vas a hacer lo que yo diga”. Schapiro añadió otra frase atribuida al padre de los chicos: “Soy dueño psicológicamente y no físicamente”, y señaló el uso reiterado de la palabra dueño.
Schapiro dijo que conserva las declaraciones testimoniales y las calificó como “tremendas”. También contó que las entrevistas que Gustavo Yankelevich dio después del testimonio de Valentín la impactaron profundamente. Al escuchar el relato, explicó, no pudo hacerlo solamente desde su lugar de periodista, sino también como madre. “La verdad es que fue un cimbronazo total para todos”, concluyó.
Después de un prolongado proceso judicial, Valentín y Franco pudieron irse a vivir con su abuelo materno, Gustavo Yankelevich. Azul, en cambio, permaneció con su padre.
