(Buenos Aires).- “Chicos, den lástima, de lástima”, le pidió Santiago del Moro a los participantes de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) en plena votación en vivo para definir el presupuesto semanal, y su intervención desató una ola de críticas en las redes.
La polémica se originó durante una dinámica en la que los jugadores realizaron una coreografía de “Sorry”, de Justin Bieber, con la ilusión de mejorar el dinero disponible para las compras. La decisión quedó en manos del público, que debía votar en las redes sociales del conductor si la performance merecía un aumento del presupuesto.
El primer resultado que mostró Del Moro fue contundente: la mayoría se inclinaba por el “No” y la casa recibiría apenas el 25 por ciento del presupuesto. Sin embargo, el conductor extendió la votación al pedir: “Esperemos un poquito más”.
Con el correr de los minutos, la tendencia se emparejó hasta quedar en un empate y Del Moro volvió a intervenir: “Chicos, den lástima, de lástima”. A partir de ese momento, la votación dio un vuelco y los participantes se quedaron con el 50 por ciento del presupuesto.
La bronca en las redes
Apenas terminó la gala, los usuarios estallaron contra Santiago del Moro y la producción. “La gente voto que NO a la coreo y Del Moro pedía que los participantes DEN LÁSTIMA para que gane el SÍ. Este tipo arruinó todo Gran Hermano”, descargó un espectador. Otro usuario apuntó: “Del Moro les acaba de mostrar en vivo como cortan las votaciones cuando va ganando lo que ellos quieren”.
Las acusaciones de fraude no tardaron en llegar. “Esto que acaba de hacer del Moro es de lo que hablaba Rial. Qué hacen con las nominaciones. Qué asco. Después dicen que no es arreglado todo esto ajajajaj”, disparó un tercer usuario. También hubo quien responsabilizó a la producción: “Del Moro haciendo tiempo para que la votación se de vuelta. La culpa la tiene la producción por siempre jugar con la comida”.
Finalmente, la casa se quedó con el 50 por ciento del presupuesto semanal, pero las críticas a la transparencia del voto opacaron la dinámica y volvieron a encender el debate sobre la manipulación en el reality.