(Buenos Aires).- “Le di a compartir porque sonaba ‘La perla’ y ni leí lo que ponía, mala mía. Perdoooonnnnnn”, escribió Rosalía este miércoles 22 de julio de 2026 en una historia de Instagram, junto a una bandera argentina y un desfile de emojis de llanto. La cantante catalana salió a pedir disculpas públicas después de que el reposteo de un video de la ex actriz porno Mía Khalifa desatara una ola de furia entre sus seguidores argentinos, a solo diez días del inicio de sus cuatro shows en el Movistar Arena.
La polémica estalló cuando Rosalía compartió en su perfil de TikTok un clip en el que Khalifa festejaba la derrota de la Selección Argentina frente a España en la final del Mundial 2026, disputada en el MetLife Stadium de Nueva York. El video estaba musicalizado con “La perla”, uno de los temas del álbum Lux de la artista, y la libanesa lo acompañó con la frase “como suena la vida ahora que las perlas fueron derrotadas”, en alusión a los hinchas albicelestes. La cantante aseguró después que no leyó ese texto antes de darle compartir.
El significado del gesto
En España, la expresión “ser una perla” se usa de manera sarcástica y despectiva para tildar a alguien de tramposo, descarado o sinvergüenza. Ese doble sentido potenció el enojo de los fans argentinos, que interpretaron la publicación como una provocación directa y no como un simple reposteo inocente. Durante el Mundial, Rosalía había seguido a la Roja con entusiasmo público: en el partido frente a Austria ocupó un palco junto a Javier Bardem, Penélope Cruz y la futbolista Alexia Putellas.
La reacción en redes sociales fue inmediata: miles de seguidores la acusaron de sumarse a una campaña antiargentina que durante todo el torneo tuvo como blanco a la Selección. La bronca escaló hasta el punto de que muchos intentaron devolver las entradas para los recitales previstos los días 1, 2, 4 y 6 de agosto en el Movistar Arena de Buenos Aires. Esos pedidos de reembolso no prosperaron porque la política de devolución solo rige durante los diez días hábiles posteriores a la compra, un plazo que ya estaba vencido para la mayoría.
Minutos después del primer descargo, la cantante reforzó su gesto con otra historia de Instagram: un corazón rojo y la leyenda “solo tengo amor x Argentina”. Aunque no dio más explicaciones, con ese mensaje buscó bajar la tensión ante la inminente visita al país.
La secuencia completa —del reposteo a la disculpa— se inscribió en un contexto de hostilidad digital contra la Selección Argentina que incluyó también al actor Samuel L. Jackson, a la cantante Patti Smith y al músico Niall Horan, todos envueltos en gestos que el público argentino interpretó como agravios. Sin embargo, el caso de Rosalía tuvo un impacto particular por la cercanía de su gira y el vínculo comercial con un mercado que venía de agotarle cuatro fechas.
Los cuatro conciertos en Buenos Aires siguen en pie para la primera semana de agosto. La productora no informó cambios y las entradas continúan a la venta, aunque el escándalo dejó una marca en la previa de una gira que arrancará con el desafío de reconquistar a un público que se sintió traicionado.