(Buenos Aires).- “Soy afroargentino y existo, mi familia existe, mi comunidad existe, nuestra historia existe”. La frase resume la intervención de Emanuel Ntaka, cantante y exintegrante de Mambrú, en el debate sobre racismo que encendió las redes después de la final del Mundial 2026.
Emanuel Ntaka alzó la voz contra la invisibilización histórica de los afrodescendientes en el país y pidió que los dejen hablar por sí mismos.
La polémica se originó con una publicación del actor Samuel L. Jackson horas después de la derrota de la Selección Argentina frente a España. El protagonista de “Django Unchained” calificó a la Argentina como “uno de los países más racistas del mundo, si no el más racista” y lanzó una advertencia filosa: “Si eres una persona negra que alienta a Argentina, así es como me pareces a mí”. La imagen que acompañaba el mensaje mostraba al personaje servil que Jackson interpretó en la película de Tarantino con la camiseta albiceleste.
La respuesta de Ntaka
Desde su lugar de activista, Emanuel Ntaka apuntó contra la negación sistemática que sufre su comunidad. “Durante mucho tiempo una de las formas que tomó el racismo en nuestro país fue justamente hacernos invisibles, hacer creer que ya no estábamos”, denunció el cantante, que conoce de cerca esa realidad.
Lejos de limitarse a marcar el problema, Emanuel Ntaka planteó un camino concreto para enfrentarlo. “Si realmente queremos combatir el racismo, empecemos por reconocer esa existencia, porque no queremos que hablen por nosotros, queremos que nos escuchen”, reclamó. La exigencia de Ntaka fue un contrapunto directo al relato que, desde el exterior, suele borrar a los afroargentinos del mapa.
El exintegrante de la banda pop también dejó en claro que su intervención no pretendía maquillar una realidad que sufre de manera cotidiana. “Obviamente, no estoy acá para negar el racismo porque lo conozco en carne propia, lo viví, lo vivo y trabajo sobre él hace años”, remarcó.
Con sus declaraciones, Emanuel Ntaka se convirtió en una de las voces más contundentes de una polémica que siguió sumando repercusiones virales, mientras la comunidad afroargentina reclamaba ser parte de la conversación en lugar de ser definida por miradas externas.