(Buenos Aires).- “No se olvidó de sus principios”, dijo quien filmó el momento. Nico González le regaló la camiseta que había usado en el partido a la fotógrafa Natalia Ponce, que lo conoce desde las inferiores de Argentinos Juniors, tras la victoria de la Selección argentina por 3 a 1 sobre Suiza en los cuartos de final del Mundial 2026.
Ponce trabajaba como fotógrafa de las divisiones juveniles en el CEFFA, el predio del Bajo Flores, cuando González daba sus primeros pasos. “Yo era la fotógrafa de las inferiores y estaba todo el sábado en el CEFFA, el predio del Bajo Flores, trabajando con las tres categorías que jugaban. En ese momento además de Nico estaban los tres hermanos Mac Allister, Alexis, Kevin y Francis, y otros futbolistas como Luciano Cabral, que hoy está en Independiente”, recordó.
La entrega no fue casual: el delantero del Atlético Madrid ya se lo había anticipado tras la remontada ante Egipto en octavos de final. “Ese día hablé un rato con él y me dijo que me iba a dar una camiseta. Yo pensé: ‘bueno, algún día’, nunca imaginé que iba a ser al partido siguiente”, contó Ponce. La reportera gráfica aclaró que no suele pedir camisetas —le da vergüenza— y remarcó que fue un gesto que salió de él.
El sábado a la noche en Kansas City, apenas terminado el encuentro, el teléfono de la reportera gráfica sonó. “Me llamó por teléfono. Yo estaba pasando fotos, atendí y me dijo: ‘Dónde estás, que te quiero dar mi camiseta’. Le dije que estaba detrás donde Julián Álvarez había hecho el gol y me vino a buscar”, relató. En el abrazo posterior, Nico González le entregó la casaca que tenía estampada la fecha del partido.
“La emoción es total”, admitió Ponce, que ya sabe qué hará con el obsequio: “La voy a enmarcar y la voy a colgar en mi casa”. Para el futbolista, este Mundial tiene un significado especial: se perdió Qatar 2022 por una lesión muscular y vive cada partido como una revancha.
“Para mí es una revancha, es una espina que me quedó. Si alguien me ve en los partidos, corro todas las pelotas, parece que tuviera diez pulmones”, había declarado González días atrás. Su despliegue físico le valió el apodo de “Caballo” por parte de Lionel Scaloni, y ante Suiza volvió a ser el primer cambio dispuesto por el entrenador para oxigenar el ataque.
Ahora, la Selección argentina se prepara para las semifinales: enfrentará a Inglaterra el miércoles 15 de julio en Atlanta, en busca de un lugar en la gran final.