(Buenos Aires).- “Fue una cuestión ajena a lo deportivo. Pasé unos días difíciles y complicados”, había dicho Lionel Messi en junio, al borde del llanto, tras su primer gol en el Mundial 2026. Esa carga emocional se debía a la dura enfermedad que atravesaba Jorge Messi, su padre, quien murió este sábado a los 68 años en un sanatorio de Rosario.
El Sanatorio Centro de Rosario confirmó que Jorge Messi falleció a las 2 de la madrugada del 8 de agosto. “Acompañamos a sus familiares y seres queridos en este difícil momento, expresándoles nuestras más sinceras condolencias”, comunicó la institución, y remarcó que por respeto a la privacidad de la familia no brindaría detalles sobre “las circunstancias médicas del fallecimiento”.
Pese al hermetismo oficial, versiones periodísticas señalaron que el deceso se derivó de una enfermedad terminal con complicaciones cardíacas y neurológicas. Hasta el momento, la familia Messi no emitió un comunicado que precise la causa, un pedido de intimidad que ya había manifestado semanas atrás.
El padre que fue sostén, representante y escudo
Jorge Horacio Messi nació el 20 de enero de 1958 en Rosario, en una familia de raíces italianas, y era un ferviente hincha de Newell’s Old Boys. Antes de que la vida le cambiara, trabajaba en la metalúrgica Acindar, supervisando la producción de alambre de púas. Junto a su esposa Celia Cuccittini crió a cuatro hijos —Rodrigo, Matías, Lionel y María Sol— en el barrio La Bajada, en la zona sur de la ciudad. El diagnóstico de deficiencia de la hormona de crecimiento de Lionel, a los 11 años, marcó un punto de inflexión: Jorge habló con médicos, clubes y obras sociales hasta que consiguió que el Barcelona aceptara hacerse cargo del tratamiento. En 2000, con Lionel de 13 años, cruzó el océano mientras Celia se quedaba en Rosario con los otros tres hijos.
En Barcelona, Jorge Messi se convirtió en mucho más que un padre. Firmó los primeros documentos, administró los ingresos iniciales y aprendió de contratos sobre la marcha. El acuerdo de la servilleta abrió el camino a una carrera que lo llevó a ser el representante oficial de su hijo y a negociar los contratos con Barcelona, Paris Saint-Germain y, en 2023, el pase al Inter Miami, una decisión en la que tuvo un rol central. Con los años, la familia Messi también invirtió en hotelería, desarrollos inmobiliarios, gastronomía, entretenimiento y turismo. La gestión lo puso en el centro de causas judiciales: padre e hijo fueron condenados en España por fraude fiscal a 21 meses de prisión de cumplimiento no efectivo y a multas de más de dos millones de euros para Lionel y cerca de 1,6 millones para Jorge.
La salud de Jorge Messi se convirtió en noticia durante el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México 2026. Tras marcar ante Argelia, Lionel rompió en un llanto desolador y explicó: “Fue una cuestión ajena a lo deportivo. Pasé unos días difíciles y complicados. Agradecido a la delegación y a todos mis compañeros. Siempre estuvieron a mi lado y me dieron fuerza para que esté bien”. Días después, la familia emitió un comunicado en el que expresó su “profundo malestar por la falta de sensibilidad, respeto y escrúpulos” con que se había tratado el tema y dio a conocer que Jorge atravesaba una “situación de salud” bajo “seguimiento médico”. Ni él ni Celia viajaron entonces a Estados Unidos; el 22 de junio recibió el alta y regresó a su casa en Rosario, pero el agravamiento posterior precipitó el desenlace.
Newell’s Old Boys, el club del que era hincha, despidió a Jorge Messi con un mensaje que lo definió como “el sostén y la persona que apuntaló con visión, rigor y afecto la carrera del mejor jugador de todos los tiempos junto a su esposa, Celia Cuccittini”. Lionel, que tras la final del Mundial había viajado a Funes para estar con su padre, emprendió nuevamente el regreso a Rosario al conocerse la noticia y se perderá el partido de este sábado de Inter Miami ante Monterrey por la Leagues Cup.