(Buenos Aires).- “Le voy a tener que poner un bozal legal, una perimetral y voy a pedir un botón antipánico”, dijo Joaquín Levinton en DDM al hablar de la denuncia por abuso sexual con acceso carnal que presentó Paula. El cantante afirmó que pedirá esas medidas y dio su versión sobre el vínculo y el conflicto.
La denuncia tramita en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 6, a cargo de María Alejandra Provítola. Antes de la aparición de Levinton en DDM, Paula había dado un testimonio en A la Barbarossa. En su intervención, el cantante se refirió tanto a la causa judicial como a los contactos que, según sostuvo, mantuvieron después de dejar de verse.
“No fuimos pareja, nos veíamos ocasionalmente. El problema fue cuando nos dejamos de ver que me empezó a mandar mensajes recontra violentos”, afirmó Levinton. Según su relato, el vínculo no había sido una relación formal y el conflicto empezó cuando terminaron esos encuentros. La descripción de los mensajes corresponde a lo que él sostuvo durante la entrevista.
Joaquín Levinton también afirmó que Paula lo acosaba desde hacía siete años y dijo que ella había tenido internaciones psiquiátricas. “Es una persona que ha tenido internaciones psiquiátricas”, expresó. Ambas afirmaciones formaron parte de su versión sobre el caso y no son, por sí mismas, una resolución judicial sobre los hechos denunciados.
Levinton cuestionó el momento en que, según dijo, Paula lo acusó de violación: “Me acusó de violación en un momento en que yo no estaba (en Buenos Aires)”. La nota consignó que esa noche tenía un recital en Mendoza. El cantante presentó ese dato como parte de su descargo sobre la denuncia.
Al explicar por qué dijo que tenía miedo, Joaquín Levinton sostuvo que se había ido del departamento donde se veía con Paula y que se trasladó a la casa de su madre. “Yo realmente tengo miedo. Tuve miedo”, dijo. También afirmó que tres días antes ella le había enviado videos bailando desnuda y que se arrepintió de haberla bloqueado: “Hace tres días me mandó videos bailando en bolas. (…) Y tuve la mala idea de bloquearla, de lo que me arrepiento. Ahí explotó.”
En esa misma intervención, agregó: “Empecé a cansarme de recibir los mensajes de la mina en bolas y no tengo ganas de que me aparezca en mi WhatsApp. Si lo ponés a la inversa es como que una mujer esté recibiendo todo el tiempo fotos del pito de un chabón”. Levinton negó tener material que lo comprometiera y haber sido violento: “Yo no tengo nada que esconder. No hay videos que me compliquen y jamás fui violento. (…) Que vengan busquen los celulares y las computadoras.” También resumió su estado emocional con una frase: “Estoy emocionalmente quemado. Estoy muy mal.”
