(Buenos Aires).- “Está angustiado y preocupado por su honor”, dijo Juan Manuel Lovaiz, abogado de Maxi Ghione, sobre el actor, que al 1 de octubre continúa detenido en la Alcaidía de Rafaela. Ghione había sido arrestado el martes durante un allanamiento en una vivienda de Lehmann, Santa Fe. La detención se produjo en el marco de una investigación por una denuncia en su contra.
Lovaiz habló sobre las condiciones de detención de Maxi Ghione en diálogo con Moria Casán. “No puede recibir visitas, solo puede tener contacto conmigo. No está aislado, está en un pabellón y comparte celda con otra persona, con quien se la pasa charlando de todo”, contó el abogado. Según explicó, Ghione comparte la celda con otro hombre y puede conversar con él, aunque no recibir visitas.
El letrado también dijo que Maxi Ghione está devastado por el encierro y que su hijo es su máxima preocupación. A la vez, señaló que al actor le inquieta qué pensarán sus alumnos, ya que estaba dando clases de teatro. “También le inquieta su alumnado y qué van a pensar de él, porque estaba dando clases de teatro. Esta denuncia afecta su honor”, expresó Lovaiz.
Lovaiz sostuvo que, por el momento, no estaba al tanto de una posible nueva denuncia de una actriz. La consulta se dio en medio de versiones sobre esa posibilidad, pero el abogado dijo que no tenía información sobre una presentación de ese tipo. Su comentario se refirió a una eventual denuncia distinta de la que motivó la detención de Ghione.
La investigación actual se inició a partir de la denuncia de un trabajador sexual, quien habría dicho que fue contratado para ir al domicilio del actor y que allí habría permanecido retenido contra su voluntad. Pilar Smith identificó al denunciante como Emiliano Ezequiel Tarragona, de 43 años, y dijo que llamó al 911. Al leer el relato de la denuncia, Smith señaló: “Relató que el 20 de septiembre se presentó en la dirección del actor para concretar un encuentro porque había contratado sus servicios de escort”.
El procedimiento investiga una denuncia por privación ilegítima de la libertad y amenazas calificadas. En el relato atribuido a Tarragona, el hombre dijo que solo recibió el pago de una hora y que luego consumieron drogas. También afirmó que Ghione se puso paranoico y sacó dos armas de fuego durante el encuentro.
“Posteriormente consumimos drogas y él se empezó a perseguir, estaba muy paranoico. En un momento sacó dos armas de fuego, me dijo ‘mirá que están cargadas’. No me apuntó, pero lo hizo para intimidarme”, declaró Tarragona, según el relato de la denuncia leído por Smith. La acusación sobre las armas y la intimidación corresponde al denunciante; forma parte de la investigación y no constituye una conclusión judicial sobre lo ocurrido.
Antes de este caso, Maxi Ghione había dejado Buenos Aires tiempo atrás para buscar tranquilidad y empezar una vida nueva lejos de la exposición. Así había descrito su decisión en una de sus últimas entrevistas con un medio local de Rafaela.
