(Buenos Aires).- “Jugando! Jugando! Jugando!”, exclamó Yanina Zilli después de convertirse en la última eliminada de Gran Hermano, Generación Dorada. Charlotte Caniggia ganó el enfrentamiento entre ambas y consiguió el lugar que quedaba en la final, mientras Santiago del Moro anunció el nombre de la jugadora que dejó la casa.
El anuncio se conoció el 7 de septiembre, con la definición reducida a Zilli y Charlotte Caniggia. La ex vedette perdió el enfrentamiento y quedó afuera de la instancia decisiva del programa. Charlotte, en cambio, avanzó a la final y completó la nómina de participantes que siguen en competencia. La eliminación de Yanina Zilli resolvió el último lugar disponible en esa etapa de Gran Hermano.
Después de escuchar el resultado, Zilli se despidió de sus compañeras dentro de la casa. “Las abandono. Gracias a Telefe, a la gente, a todos”, dijo al dejar atrás el juego. La frase fue su despedida antes de cruzar la puerta y regresar al mundo exterior. El mensaje fue parte de la despedida de la ex vedette, que dejó atrás a sus compañeras y completó el trayecto hasta la puerta de salida.
Antes de salir, Zilli también le dedicó unas palabras a Sol Abraham, una de las jugadoras que llegó a la definición. “¡Ganalo Sol!”, gritó, y luego abandonó la casa. El mensaje estuvo dirigido a Sol Abraham, que suena fuerte para convertirse en campeona de esta edición.
Al llegar al estudio, Zilli se abrazó con sus seres queridos y se mostró bien arriba, pese a haber perdido la posibilidad de entrar en la final. El reencuentro se produjo después de su salida de la casa. La jugadora mantuvo esa actitud durante su llegada al estudio, en una escena que marcó el cierre de su participación en el programa.
Las cuatro finalistas
La definición de Gran Hermano, Generación Dorada quedó en manos de Luana, Sol, Yipio y Charlotte Caniggia. La lista se completó con el triunfo de Charlotte sobre Yanina Zilli en el último enfrentamiento por un lugar en la final. Una de ellas se consagrará como campeona de la edición, que ya tiene definido el grupo que disputará la instancia decisiva.
Sol Abraham llegó a la final después de atravesar un desgaste que describió como mayor al de las otras finalistas. La participante admitió sentirse “frustrada y con culpa por lo que se perdió de su familia en estos meses” y también había señalado que necesitaba abrazar a su hija, una ausencia que pesó durante su permanencia en la casa. La situación se profundizó después de un encuentro en pantalla con su mamá, su hermana, su hija y su sobrino. También remarcó que su desgaste físico y mental es mayor porque, a diferencia de otras finalistas, tuvo que salir y volver a entrar al juego, un camino que considera más difícil que el del resto; la próxima instancia será la definición del programa.