(Buenos Aires).- "Está muy mal, destrozada y con ataques de pánico". La frase, descarnada, pertenece a Sebastián Centeno, mánager de Florencia Peña, y grafica el delicado momento de salud mental que atraviesa la actriz desde que quedó en el centro del escándalo por anunciar al aire una noticia falsa sobre la muerte de Jorge Messi, el papá de Lionel Messi. En declaraciones a Marina Calabró y Luis Ventura, el representante confirmó que la conductora está "completamente rota y destrozada".
Desde el entorno cercano a la actriz reconocieron que nunca antes la habían visto en un estado de vulnerabilidad semejante, ni siquiera durante los momentos más hostiles de su carrera mediática. "Nunca la vieron así como está ahora, está devastada", reveló la periodista Pochi en el ciclo Puro Show (eltrece). La panelista agregó que la conmoción ya no es solo puertas adentro de la conductora, sino que su núcleo íntimo también sufre las consecuencias: "La familia la está pasando mal".
El propio Centeno se mostró alarmado por el estado en que encontró a Peña: "Me asusté cuando la vi". Al intentar explicar lo sucedido, el mánager puso el foco en el vértigo del vivo y en el rol de la producción. "Florencia se equivocó con una noticia que le dio una producción en la que confía por estar haciendo un streaming en vivo", explicó.
Centeno, además, trazó un paralelismo con otro histórico episodio de la televisión argentina, cuando Luis Ventura anunció erróneamente la muerte de Cacho Fontana, y pidió poner en contexto la reacción del público. "¿Por esto vamos a salir a matar y descuartizar a una persona? ¿A querer arruinarla?", se preguntó el representante, visiblemente molesto por la repercusión.
"Fue un error humano garrafal y no hay justificación alguna, pero le puede pasar a cualquiera", sostuvo Centeno, quien defendió a la artista frente al masivo repudio recibido en redes sociales y en medios convencionales.
El costo profesional para Florencia Peña ya es concreto: fue desplazada de su programa en Luzu TV por decisión de Nico Occhiato. Si bien la actriz aceptó públicamente la decisión de la señal, buscará un resarcimiento económico por la vía legal. Con la presión mediática en su punto más alto y las críticas que incluso llegaron desde el presidente Javier Milei —quien la tildó de "chimentera de poca monta"—, la conductora optó por no esconderse: "Tengo que dar la cara", manifestó.
Frente a la ola de hostigamiento, su mánager elevó el tono de la advertencia y le puso un freno simbólico al escarnio público: "Se equivocó y está totalmente destruida. ¿Qué más quieren? ¿Que se tire de un balcón?". En esa línea, Centeno cerró su descargo con una pregunta que dejó abierta la discusión sobre los límites de la repercusión mediática: "¿Hasta qué punto destruimos y liquidamos a alguien? Han pasado cosas peores en los medios de comunicación".