(Buenos Aires).- > “Los requisitos para la compensación económica exigen mirar cómo entró la persona a la pareja y cómo salió. Si salió mejor económicamente, las posibilidades de éxito decaen terriblemente”, sostuvo Mauricio D’Alessandro en Puro Show (El Trece). Camila Mayan mantiene desde hace más de un año un conflicto judicial con Alexis Mac Allister por una compensación económica vinculada al tiempo que convivieron en Europa. En las últimas horas, el futbolista solicitó que ella se haga cargo de la tasa de justicia, después de que pidiera ser eximida de ese pago.
Mauricio D’Alessandro explicó que la comparación entre el inicio y el final de la convivencia es el punto que, desde su mirada, puede definir el reclamo. El abogado mencionó que Camila Mayan estudió mientras estaba en Inglaterra, aprendió un idioma y tendría más dinero que cuando comenzó la relación. “Estudió mientras estaba en Inglaterra, aprendió un idioma y tiene unos pesitos más que cuando entró. Por lo tanto, me parece que sus posibilidades son pocas, muy pocas judicialmente”, afirmó.
La posición económica de Mayan al terminar el vínculo fue presentada por D’Alessandro como un posible obstáculo para obtener un fallo favorable. El abogado afirmó que la influencer habría quedado en mejores condiciones que al comienzo, una evaluación que reduce, según su interpretación, las chances de la compensación. Su análisis no apuntó a negar que la convivencia pueda generar derechos: “Hoy en gran parte está equiparado el tema de la convivencia a la pareja, y en el caso de la compensación más todavía”.
El planteo sobre la ruptura
El episodio de la separación apareció como un asunto distinto dentro de la conversación. D’Alessandro diferenció una eventual reparación por daño moral de la compensación económica y aclaró que una situación de ese tipo debería plantearse por otra vía. “Veo en tu mirada que me estás diciendo que Mac Allister se fue con una amiga, si eso es daño moral. Eso no es compensación económica, eso es daño moral. El abogado que lo haga tiene que pedir daño moral, decir: ‘Te fuiste con mi amiga’. Pero bueno, eso es bastante difícil… O sea, probar un daño moral en un divorcio es bastante difícil”, señaló.
Yanina Latorre había señalado que Mayan y Mac Allister habrían alcanzado un acuerdo económico al separarse. Ese entendimiento habría incluido un automóvil y el alquiler de un departamento. D’Alessandro consideró que la existencia de ese acuerdo podía jugar en contra de la influencer y lo resumió con una frase irónica: “El auto estaba cansado parece, un autito medio cansado. Pero bueno, no sé… Sí, pero cansado, no es lo mismo… Vos querés un auto chino con todos los chiches, no sé, creo. Independientemente de eso, eso conspira”.
El plazo fue otro de los argumentos que D’Alessandro mencionó para explicar por qué el reclamo podría complicarse. El abogado sostuvo que, si Mayan hubiera aceptado un acuerdo y luego lo considerara insuficiente, ese antecedente afectaría la demanda. También advirtió: “Si ya aceptó un acuerdo y ese acuerdo ahora no le parece suficiente, ya se tiñó. Y además tiene otro problema: tiene un problema de caducidad. Pasados los seis meses ya no se puede reclamar la compensación económica desde la ruptura”.
La exposición pública de Camila Mayan fue evaluada por D’Alessandro, quien la vinculó con la publicidad. “Ella lo hace por publicidad, cien por ciento para mí. Lo hace por publicidad y lo hace bien. Le diría que si nosotros en Puro Show seguimos hablando de ella, que lo siga haciendo un ratito más hasta que se agote. Se le va a agotar”, concluyó. El conflicto judicial continúa abierto por la compensación económica y la tasa de justicia.