(Buenos Aires) Andrea del Boca expuso una grave situación de salud vivida en Gran Hermano Generación Dorada tras acusar a su compañera Solange de haberla afectado emocionalmente. La actriz sufrió picos de presión arterial que derivaron en una internación de urgencia mientras participaba del programa de Telefe.
Los problemas médicos escalaron hasta alcanzar los 18 de presión, una cifra alarmante que obligó a los médicos a realizarle una presurometría. Al respecto, la protagonista fue contundente sobre el origen del conflicto y aseguró: “me levantaba con 18 de presión. Jugaron con la presión, jugaron con la salud, terminé internada”.
A este cuadro de hipertensión se sumó un accidente físico que marcó su paso por el concurso. Andrea del Boca sufrió una fuerte caída en la que se golpeó la boca, lo que le provocó una lesión de gravedad. Debido al impacto, la participante debió abandonar la competencia de manera momentánea para recibir atención profesional externa.
Andrea del Boca y su acusación contra Sol Abraham
La tensión con Sol Abraham (también conocida como Solange) fue señalada por la artista como el principal detonante de su malestar. Según su relato, las actividades de su compañera en la habitación le impedían descansar y mantenían su estado anímico en alerta constante, afectando su recuperación física y su estabilidad general durante la convivencia.
En una charla posterior, la actriz vinculó directamente su estado con las dinámicas generadas por la joven. “Gracias a las telenovelas improvisadas que hacían en la habitación, me levantaba con 18 de presión”, afirmó para luego sentenciar: “Gracias a las telenovelas pedorras que hacía Sol, terminé con problemas de salud”, según expresó en voz alta frente a las cámaras.
El entorno familiar de la figura también manifestó su dolor por los hechos ocurridos en la casa más famosa del país. Su hija, Anna del Boca, se quebró en llanto durante un vivo de Telefe al ver el deterioro de su madre. “Sí, me preocupa mucho. Creo que Yipio la puede ayudar, la vi más firme después de hablar con ella”, admitió la joven.
La situación dejó en evidencia la fragilidad de la convivencia en el reality a horas de una nueva gala de eliminación. Mientras Andrea del Boca intenta estabilizar sus valores arteriales, la producción evalúa cómo seguirá el clima interno para evitar que las tensiones perjudiquen la integridad de los concursantes en las próximas semanas.