(Buenos Aires).- “Les apuesto a que me la levanto a la gorda y me caso”, habría dicho Darío Giordano sobre Romina Yan, según la versión difundida por Ángel de Brito. El conductor ubicó el comentario antes de que comenzara la relación entre el productor y la actriz.
De Brito situó la escena en el teatro donde Romina protagonizaba Chiquititas, mientras Giordano trabajaba allí. Según el relato del conductor, el productor habría hecho una apuesta con sus compañeros y pronunciado la frase frente a otros trabajadores. La cita completa que se le atribuyó fue: “Les apuesto a que me la levanto a la gorda y me caso”.
De acuerdo con la versión de De Brito, quienes escucharon el comentario guardaron silencio por temor a perder sus empleos. El periodista aseguró que nadie se animó a contárselo ni a Romina ni a su familia. La actriz estaba profundamente enamorada de Darío Giordano. La pareja se casó por Registro Civil en 1998 y tuvo tres hijos: Franco, Valentín y Azul.
La denuncia de Valentín Yan sobre su infancia
La difusión de esa versión se produjo después de que Valentín Yan denunciara públicamente episodios de violencia que, según aseguró, sufrió por parte de su padre durante la infancia y la adolescencia. También sostuvo que las situaciones de maltrato se intensificaron tras la muerte de su madre, ocurrida en septiembre de 2010.
Valentín describió a su padre como una persona reactiva y de enojo fácil, y dijo que Romina intervenía cuando sentía que podía sobrepasar un límite. “Él siempre fue un tipo reactivo, de enojo fácil, pero cuando mi mamá estaba en este plano nunca nada. Mi mamá lo cortaba en seco si sentía que se iba a sobrepasar un límite”, recordó.
El joven también habló del miedo que atravesaba en la convivencia y sostuvo que ir al colegio era el único momento de tranquilidad que encontraba durante el día. “Yo sabía que volvía y se desataba el infierno. Era constante. Sabía que no tenía escapatoria”, expresó. En su relato, el regreso a casa marcaba el fin de ese respiro.
Valentín denunció además agresiones físicas, encierros y humillaciones. Al enumerar lo que dijo haber vivido, relató: “Desde agarrarme de los pelos, llevarme por la escalera, pegarme, dejarme encerrado en el cuarto, traerme la comida cuatro horas después fría, apoyarla en el piso, ‘tomá, comé'”. En esa descripción incluyó tirones de pelo, golpes, encierro y la comida dejada en el piso.

