(Buenos Aires).- “Me cuesta salir de la cama”, dijo Tomás Mazza, al contar que la depresión, el TOC y la ansiedad tienen impacto en su vida diaria. La figura, que tiene millones de seguidores, describió la fatiga que lo atraviesa y la dificultad para cumplir tareas mínimas. La exposición de Tomás Mazza se conoció el 28 de agosto de 2026, cuando también explicó las estrategias que usa para sobrellevar esos momentos.
Tomás Mazza relató que levantarse fue uno de los primeros obstáculos de la jornada. “Hoy la verdad, tiburones, me fue muy difícil levantarme de la cama. Yo creo que la primera misión que tenés que hacer es levantarte de la cama y es muy difícil cuando estás triste”, dijo. Su relato mostró cómo una tarea cotidiana puede volverse difícil cuando atraviesa un momento de tristeza.
Mazza explicó que lleva mucho tiempo atravesando una depresión y que le cuesta encontrarle color a las cosas. “Hace mucho tiempo que vengo pasando por una depresión, me cuesta salir de mi cama, me cuesta encontrarle el color a las cosas, sinceramente, me cuesta muchísimo. Esto yo no lo conté porque es como que siempre es lo mismo. Ya debe ser como la tercera depresión en la que caigo, pero bueno, es que mi persona lamentablemente es así”, señaló.
Mazza contó que no tenía ganas de hablar sobre su situación por las posibles críticas en Internet. “No tenía muchas ganas de contarlo porque hoy en día hay tanto odio, tanto resentimiento en Internet, que digas lo que digas, hagas lo que hagas, siempre te van a criticar. Entonces no tenía ganas de mostrarme vulnerable hacia la cámara como estoy hoy actualmente”, explicó. Su temor estaba ligado a la exposición y a la reacción que podía generar mostrarse vulnerable.
Las estrategias que usa para sostener la rutina
Mazza defendió su decisión de mostrarse tal como está, tanto en los buenos momentos como en los malos. “Yo toda mi vida lo hice, toda mi vida me mostré cómo estoy. Si estoy bien, me muestro bien, si estoy mal, me muestro mal, si estoy triste, me muestro triste. Lo hice siempre, entonces no me lo voy a no permitir solamente por unos comentarios de mierda”, dijo. Con esa explicación, sostuvo su forma de comunicarse con quienes lo siguen.
Mazza aclaró que está en tratamiento y que no busca provocar lástima con su testimonio. “No lo digo para que sientan pena hacia mí, sino para que sepan que yo también estoy pasando por cosas así y no es la primera vez. Yo creo que es una lucha de todos los días y por eso también se los quiero comentar”, expresó. Para contrarrestar la inercia, Tomás Mazza contó que deja el celular fuera al despertarse, va a entrenar y limita las aplicaciones. También dijo que tiene desinstalada la aplicación de Twitter y que usa ChatGPT como apoyo complementario: “Lo uso a nivel de terapia”.
La recuperación, explicó Mazza, requiere un trabajo diario acompañado por tratamiento y hábitos concretos. También pidió empatía hacia quienes lidian con depresión y ansiedad, y planteó que su intención al hablar es acompañar a quienes atraviesan situaciones parecidas, no provocar lástima. La apertura de Tomás Mazza volvió a colocar en debate el costo emocional de las redes y dejó expuesta la rutina con la que intenta atravesar su situación.