(Buenos Aires).- “Quería que se cayera esa careta”, dijo Tomás Cataldi sobre su madre, la influencer Geraldine Mayer, al explicar en televisión por qué decidió denunciarla públicamente por maltrato. La declaración la hizo este lunes en el programa DDM (América), conducido por Mariana Fabbiani, donde Cataldi contó los detalles del calvario que atravesó durante años y que lo llevó a abandonar la casa familiar en Miami.
Cataldi, de 20 años, ya había sacudido las redes días atrás con un video que se viralizó rápido y que, según contó, no tuvo otra motivación que la necesidad de sacar todo afuera. “Fue como una catarsis”, explicó. “No quería estar más callado, jamás pensé recibir tanto apoyo. Después de tanto sufrimiento quería comunicar que se puede salir adelante más allá de la violencia intrafamiliar”. El joven inició un proceso terapéutico en febrero de este año y fue en ese marco que empezó a revisar lo que hasta entonces tenía completamente normalizado.
Maltrato físico y psicológico desde la primaria
“El maltrato arrancó cuando me empezó a ir mal en el colegio cursando en la primaria”, reveló Cataldi en el living de América. Describió un día a día marcado por la hostilidad: “Recibía insultos, nunca amor. Siempre fue así. Cuando terminaba la hora del colegio quería seguir ahí porque si regresaba a casa no sabía lo que me esperaba”. Según su testimonio, la imagen de felicidad que Mayer proyectaba en las redes contrastaba con un hogar donde él se sentía solo y expuesto a agresiones constantes.
Uno de los momentos más duros llegó cuando Cataldi admitió que durante años convivió con pensamientos suicidas. “Sí, varias veces pensé en quitarme la vida”, confesó, y agregó que nunca se lo había contado a nadie por miedo a la reacción de su madre. Al relatar cómo sobrellevaba esa etapa, explicó: “Intentaba conocer gente y tener amigos para no sentirme tan solo, porque en mi casa me sentía solo”.
Tras la repercusión del video, la familia intentó contactarlo para que bajara el contenido. “Se quisieron comunicar por familiares para que borrara el video, porque esto iba a escalar y les iba a arruinar la carrera. La verdad es que a mí me arruinaron toda la vida emocionalmente”, sentenció Cataldi. En la entrevista aclaró que su intención no era judicializar el asunto: “No estoy denunciando. Solo estoy contando mi experiencia”.
“Justicia para mí es sentirme escuchado y comprendido”, definió Cataldi. Hoy vive de forma independiente en la Argentina, lejos de su madre, su padrastro y su hermana menor, que residen en Miami. Sostiene su proyecto de vida con trabajo propio y la contención de su abuela y sus amigos, mientras continúa con la terapia. “Quería transmitir el mensaje de que, después de tanto sufrimiento, se puede salir adelante”, cerró.