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“Estoy orgullosa de mí”: Sol Abraham campeona de Gran Hermano Generación Dorada

La tucumana se impuso en la gran final con el 51,8% de los votos sobre más de 30 millones de sufragios y se llevó 70 millones de pesos, 19 años después del último título femenino.

Sol Abraham
Sol Abraham

(Buenos Aires).- “¡Jaque mate!” fue la palabra con la que Sol Abraham se despidió de la casa de Gran Hermano Generación Dorada, minutos antes de enterarse de que era la campeona. La tucumana se impuso en la gran final del miércoles 16 de septiembre con el 51,8% de los votos sobre un total de más de 30 millones de sufragios, cifra récord para la edición, frente al 48,2% de la uruguaya Yisela “Yipio” Pintos.

Santiago del Moro anunció el resultado pocos minutos antes de las 23.30 en la pantalla de Telefe. La gala arrancó con una adaptación del poema “Ajedrez”, de Jorge Luis Borges, leído por el propio conductor, en una final con clima futbolero. Yipio llegaba como favorita en las encuestas previas, que le daban más del 50% de intención de voto, pero terminó segunda.

Antes de cruzar la puerta como la última jugadora en el juego, Sol se quebró en llanto y agradeció por el lugar que había encontrado en la casa: “Gracias por recibirme en tu casa y por permitirme ver ese ojo y saber que estaba en el lugar correcto jugando al mejor ajedrez de toda mi vida”, dijo. Ya en el estudio, recibida con “Don’t stop me now” de Queen y una tribuna que coreaba su nombre, Sol Abraham le repitió a Del Moro su estado de ánimo: “No puedo creerlo”.

El trofeo y los premios

La campeona recibirá 70 millones de pesos, una casa prefabricada y un reintegro de gastos realizados con tarjeta de crédito mediante una billetera virtual. Yipio, subcampeona pese a haberle tendido la mano a Sol para felicitarla, se llevará 20 millones de pesos y una vivienda. El tercer puesto quedó en manos de Charlotte Caniggia, que cobrará 10 millones de pesos. Sol igual rozó su premio en la gala: abrazó el trofeo, le dio un beso y gritó “¡Es mío!”, aunque no pudo levantarlo porque la entrega oficial será recién este jueves.

El camino de Sol Abraham fue de los más sinuosos de la temporada. La tucumana ya había pasado por el reality años atrás y volvió a la casa con un objetivo claro: buscar su revancha. En esta edición fue expulsada por Gran Hermano porque expresaba constantemente que extrañaba a su hija, aunque después recuperó su lugar gracias a un Golden Ticket. Hasta estuvo cerca de ser elegida para un intercambio con La Casa de los Famosos.

Desde su reingreso, adoptó un perfil confrontativo que la llevó a estar nominada semana a semana y la convirtió en la jugadora con más versus de placa ganados de la edición. A lo largo de los 174 días que pasó dentro de la casa, entre los 43 participantes que arrancaron el juego, mantuvo su alianza con Cinzia Francischiello, con quien llegó a casarse adentro, y formó parte del grupo de “los F4”.

La palabra de Santiago del Moro

Horas antes de la final, Del Moro salió a defender la edición en LAM (América), en medio de las críticas por la temporada. “El peor Gran Hermano de la historia, como dijo la prensa, nos dio la mejor final”, dijo el conductor, y comparó el duelo entre las dos finalistas: “Esta final es como un partido de fútbol”. Sobre los cuestionamientos al programa, sostuvo: “La gente se agarra a un Gran Hermano que ya no existe más”.

Con el título de Sol, 19 años después de que Marianela Mirra ganara Gran Hermano 4 en 2007, una mujer volvió a ser campeona del reality. La entrega oficial del trofeo a la flamante ganadora está prevista para este jueves.