(Buenos Aires).- "El viernes estaba manejando en Panamericana, iba 70 km/h, agarré un charco de agua y di tres trompos. Mi auto se destruyó todo", contó Pepe Ochoa en LAM (América TV). El panelista relató el dramático accidente automovilístico que vivió durante el diluvio y la inesperada coincidencia que interpretó como una señal de sus abuelos fallecidos.
Pepe Ochoa detalló que el siniestro se desencadenó por los "espejos de agua" que se formaron sobre la autopista. Explicó que no sabía que al agarrarlos el vehículo perdía el control y, como justo estaba en una curva, el auto patinó, se pegó contra el guardarraíl y empezó a dar vueltas. Además, recordó el relato de Marixa Balli sobre un accidente más grave y dijo que sintió "todo un frío que me recorría el cuerpo, horrible".
Durante los trompos, el periodista aseguró que solo pensaba en sus afectos. "Pensaba mucho en mi familia y pensaba mucho en mi sobrino que tiene 9 meses", expresó, y reconoció que creyó que iba a morir.
Tras el impacto, Pepe Ochoa esperó la asistencia de AUSA bajo la lluvia. En ese momento, dos automovilistas frenaron para ayudarlo. Uno de ellos se llamaba Carlos; el otro, que nunca dijo su nombre, vestía la campera del club donde su abuelo Enrique había jugado.
"Las dos puertas del auto están destruidas y la verdad que dije: 'Tengo un Dios aparte'. En un momento me quedé abajo de la lluvia esperando AUSA y yo soy muy creyente, esta parte del cuento es muy loca, frenaron dos personas y yo tengo un tema que me encomiendo a mis abuelos todo el tiempo, mis abuelos que ya no están. Uno se llama Enrique, que es mi abuelo Bebe, y después el otro se llama Carlos. Y cuando frenaron, frenaron dos autos, uno de los que se frenó se llamaba Carlos. Y el otro que nunca me dijo su nombre tenía la campera del club donde mi abuelo Enrique jugaba. Señales", relató emocionado.
A pesar de la violencia del impacto, el panelista no sufrió heridas de gravedad. "La verdad es que la saqué barata, no me pasó nada más que este rasguño, que es la nada misma", dijo. Y aprovechó para dejar un mensaje al aire: "Importante usar el cinturón de seguridad".
Un antecedente complejo
Meses atrás, Pepe Ochoa había compartido en El ejército de la mañana (Bondi Live) que atravesaba un momento personal muy difícil, al punto de no tener ganas de ir a trabajar. "La semana pasada quería renunciar a todo literalmente, iba a renunciar a Bondi y a LAM. Bueno me pasó, me nublé un poco, veía todo gris, me levanté sin ganas de venir acá", confesó entonces. Ese contexto de fragilidad emocional hace aún más resonante su presente alivio tras haber salido ileso del accidente.