(Buenos Aires).- “Me dice ‘tetita’ y ‘ahora quiero la del otro lado’”, contó Nicole Neumann al hablar de la rutina con Cruz, su hijo de dos años. La continuidad de la lactancia le complica el descanso nocturno y repercute en su matrimonio con Manu Urcera, porque limita los fines de semana que el piloto puede pasar a solas con el niño.
La confesión ocurrió durante la visita de la modelo a Otro Día Perdido, el programa que conduce Mario Pergolini por El Trece. Allí, Nicole Neumann explicó cómo organiza la crianza de Cruz y describió una situación que todavía forma parte de la vida familiar. El nene nació después de sus tres hijas mujeres y fue su primer varón, un cambio que modificó la dinámica cotidiana.
El amamantamiento aparece como uno de los obstáculos para el descanso. Cruz continúa reclamándole la lactancia incluso cuando hay otras personas presentes, y el pedido se vuelve especialmente difícil durante las noches. Nicole Neumann contó: “Me dice ‘tetita’ y ‘ahora quiero la del otro lado’. Le digo que solo para dormir y me pide ‘un poquitito’”.
El entorno de Nicole Neumann y su psicólogo consideran que debería avanzar con el destete de Cruz. Ella, sin embargo, reconoció que tampoco le resulta fácil terminar con la lactancia y que intenta hacerlo de a poco, conversándolo con su hijo. “Mi psicólogo me dice lo mismo. Todos me dicen que tengo que sacarle la teta ya. Es un tema mío también, lo re asumo. Por ahora voy charlando”, expresó.
La organización familiar también queda condicionada por ese vínculo. Manu Urcera está limitado para pasar determinados fines de semana a solas con Cruz, sin Nicole Neumann, porque el chico la busca debido a la lactancia materna, en especial durante la noche. Nicole explicó que esa continuidad también interviene en distintas actividades cotidianas.
El episodio que vivió en Miami
Las vacaciones familiares en Miami también terminaron en un momento de preocupación para Nicole Neumann y Cruz. Mientras ella empezó a sentir un fuerte dolor de panza, el nene comenzó a vomitar, y la modelo debió buscar ayuda en un país extranjero. “Ese día me empezó a doler mucho la panza y peor aún Cruz empieza a vomitar. ‘Me duele la panza, me duele la panza’. Imaginate, estando en un país que no es el tuyo. Bueno, yo entro en pánico”, recordó.
Nicole Neumann intentó comunicarse con uno de los dos pediatras que tiene en Miami para llevar a su hijo. “Estaba con mi dolor de panza y además tratando de ubicar a alguno de los dos pediatras que tengo siempre en Miami para llevar al gordo”, relató en sus redes sociales. La experiencia la llevó a reclamar menos juicios sobre las decisiones ajenas y más empatía: “Más amor y menos prejuicio y más dejar vivir en paz. Besos”. En el caso de Cruz, su plan actual es avanzar de manera progresiva y seguir conversando con él sobre el destete.