(Buenos Aires) Nico Occhiato contestó las críticas que recibió por la cobertura que Luzu TV realiza del Mundial 2026 sin periodistas deportivos. El conductor lo hizo en el arranque de la primera transmisión de Nadie Dice Nada desde Miami: “Amigos y amigas, aunque muchos envidiosos hablaron muchas boludeces… arrancó Nadie dice nada desde Miami”.
Días atrás, Nico Occhiato había presentado al equipo que viajó a Estados Unidos para acompañar a la Selección argentina. La delegación quedó conformada por Momi Giardina, Flor Jazmín Peña, Ángela Torres, Martín Garabal y Marcos Giles. El único que se bajó fue Santiago Talledo por compromisos laborales.
La ausencia de un periodista especializado o de un influencer vinculado al fútbol desató un fuerte debate en redes sociales. “Les preguntás qué es un offside y ninguno sabe”, “al final no valoran el esfuerzo personal y la dedicación de muchos periodistas deportivos” y “miles de estudiantes cabeceando una pared” fueron algunos de los comentarios críticos que circularon tras el anuncio oficial.
La propuesta de streaming de Luzu apostó por figuras del entretenimiento con un enfoque centrado en la experiencia del hincha y el detrás de escena, más que en el análisis táctico tradicional. Esa decisión fue defendida por el canal como una forma de trasladar la identidad de Nadie Dice Nada al escenario mundialista.
La respuesta de Occhiato y la reacción en redes
Nico Occhiato levantó el guante apenas comenzó el programa desde Estados Unidos. “Amigos y amigas, aunque muchos envidiosos hablaron muchas boludeces… arrancó Nadie dice nada desde Miami”, gritó eufórico, en una declaración que rápidamente se viralizó.
La réplica del conductor volvió a caldear los ánimos. Mientras algunos usuarios defendieron su proyecto, otros le señalaron una actitud desafiante y cierto exceso de ego. También hubo quienes lamentaron la falta de empatía que, según interpretaron, mostró la transmisión inicial en un contexto atravesado por la reciente muerte de Gaspi.
La cobertura de Luzu TV busca diferenciarse de los canales deportivos clásicos al priorizar la cercanía, la viralidad y la interacción con su comunidad digital. La decisión mantiene la apuesta de competir desde el entretenimiento y no desde el análisis futbolístico.