(Buenos Aires).- “No tengo las herramientas legales para hablar”, disparó Nico Occhiato este martes al confirmar que el escándalo con Florencia Peña ya escaló a un proceso judicial. Nico Occhiato, conductor y dueño de LUZU, habló en Desayuno Americano (América TV) y fue contundente: “No puedo hablar del tema porque están hablando los abogados”. La actriz reclama una suma de dinero tras su salida del canal de streaming.
Nico Occhiato evitó dar precisiones y remarcó que la conversación que mantuvo con Peña después del hecho “va a quedar en el ámbito de lo privado”. Respecto a la demanda, soltó: “Fue así”, al ser consultado sobre si los buenos términos cambiaron. En esa línea, negó haberse sentido traicionado: “No”, respondió escueto.
“Había sido de mutuo acuerdo la desvinculación. Eso es lo que dijeron en un principio, el comunicado está”, recordó el productor. Y reiteró una y otra vez que prefiere no profundizar: “No quiero agregar ni una palabra más porque no tengo las herramientas legales para hablar cuando están entre abogados hablando”.
La autocrítica del conductor
Lejos de esquivar el error, Nico Occhiato asumió la responsabilidad. “Creo que, obviamente, fue un error grave. Al toque, nos hicimos cargo y, como te digo, tomamos decisiones, pero creo que nadie está excepto de un error”, admitió. También dijo: “Asumo mi responsabilidad y la de todo el equipo”. Y subrayó que lo ocurrido los llevó a revisar sus procedimientos: “inmediatamente que tomamos la decisión que tomamos, nos pusimos a revisar nuestra actitud porque es la primera vez que nos pasa algo así”.
Como parte de esa revisión, Nico Occhiato anunció que decidieron reincorporar a los dos productores que habían sido desvinculados en el fragor del escándalo. “En ese momento se tomó una decisión muy rápida. Tratamos de actuar con velocidad después de un error muy grave. Nos juntamos y revisamos las decisiones que tomamos”, explicó. “Decidimos empezar charlas para que los productores continúen trabajando en nuestro equipo. Inmediatamente nos pusimos en contacto con los dos productores para que sigan trabajando en nuestro equipo”.
Nico Occhiato también se refirió a las versiones de pérdida de marcas y al extraño pico de visualizaciones. “Fijate los programas, la cantidad de chivo que metemos. De hecho, es todavía mayor cantidad de la que teníamos antes”, aseguró. Sobre los 400.000 espectadores atípicos, expresó: “Nos están mandando bots o están haciendo algo raro”, y añadió: “Sí, fue extraño, pero no fuimos solo nosotros. Creo que a varios canales al mismo tiempo les sucedió”.
Con el conflicto judicializado, el dueño de LUZU se mantiene hermético. “Lo guardo para lo privado”, cerró, dejando en claro que los próximos capítulos se escribirán en tribunales.