(Buenos Aires).- “Se metió sin la autorización de ninguno de nosotros. Fui a decirle que era una desubicada y automáticamente me empezó a filmar, buscando una reacción para escracharnos”. La frase de Nico Occhiato resume el tenso episodio que vivió durante el fin de semana en Miami. Este lunes, Nico Occhiato volvió a ponerse al frente de Luzu TV y, lejos de hacer un descargo formal, le dedicó un ácido chiste a la periodista que invadió su intimidad.
El ingreso inconsulto a la casa que el equipo de Luzu alquila para la cobertura del Mundial había escalado hasta la amenaza concreta de una denuncia. Occhiato le pidió a la cronista que se retirara y le advirtió que estaba cometiendo un delito. Sin embargo, la joven se defendió y contraatacó: amenazó con llamar a la policía. La situación solo se distendió horas después, cuando la productora de la movilera se comunicó con el conductor para pedirle disculpas.
El palito al aire en Nadie Dice Nada
Ya en el programa del lunes 29 de junio, el enojo previo mutó a ironía filosa durante un segmento con Momi Giardina y Flor Jazmín Peña. Todo empezó como una broma liviana cuando Giardina dijo que sabía cómo quitar un dispositivo de seguridad de una prenda. “¿Sos chorra? ¿Por qué sabés tanto?”, le disparó Occhiato entre risas. “Ya es trending topic, vieja chorizo”, agregó.
El remate llegó segundos después con una referencia explícita a la intrusa que ningún panelista dejó pasar. “Hay una periodista de Primicias Ya en tu habitación esperándote”, le soltó Nico a Momi, para luego cerrar la burla con otra frase directa: “Está en la cama esperándote”. La mesa entera celebró el descargo disfrazado de humor.
Occhiato ya había fijado su postura en redes sociales, pero en el aire prefirió no reconstruir la secuencia completa de lo sucedido durante el fin de semana. Aunque sus compañeros buscaban el detalle, el conductor mantuvo el tema encapsulado en el chiste y evitó darle mayor entidad.
La controversia quedó reducida a una broma interna que su audiencia entendió de inmediato sin necesidad de un nuevo descargo formal.
El episodio, sin embargo, dejó a la vista que el malestar por la invasión a su privacidad en Miami sigue latente.