(Buenos Aires).- “No pasó”, sostuvo Mario Pergolini al poner en duda el encuentro íntimo que Amalia Granata afirma haber tenido con Robbie Williams. Granata respondió este viernes en Intrusos y ubicó el episodio en 2004, durante la primera visita del cantante a la Argentina.
El cruce reapareció mientras Williams volvía al país tras más de dos décadas, con su gira mundial Britpop. La noche anterior a la publicación, dio el primero de los tres shows previstos en el estadio Arena de Buenos Aires. El fragmento de Paren la mano fue compartido este viernes en Intrusos, donde Granata participó desde un móvil y respondió a lo que había dicho Pergolini.
En Paren la mano, el ciclo de Vorterix, Mario Pergolini recordó que había entrevistado al cantante en su programa de radio unos veinte años antes, aunque admitió que no recordaba con precisión en qué año ocurrió. “Nos estuvimos riendo. Es más, hemos orinado uno al lado del otro”, dijo sobre aquel encuentro. Sobre el músico, también dijo: “Fue en su época de esplendor. Él tenía carisma”.
La conexión con la historia de Granata surgió durante la charla con sus compañeros, que mencionaron la visita de ella. Mario Pergolini respondió que el encuentro no había ocurrido y describió otra escena: “Ese día estuvo hasta las 5 de la mañana jugando con Maxi Peñalver al FIFA”. Después llamó a Peñalver y le preguntó si había sido la misma noche en que se decía que Williams estaba con Granata.
Peñalver confirmó que lo habían enviado al hotel a instalar una consola y que se quedó jugando en la habitación con Williams porque el cantante no tenía con quién jugar. Cuando Pergolini quiso saber si Granata había subido y si alguien se había sumado, le preguntó: “¿Y Amalia subió? ¿Y subió alguien o se quedaron ustedes dos jugando?”. Peñalver respondió: “No, había gente del management y eso dando vueltas a veces”. El intercambio confirma una partida en el hotel, pero no establece si Granata estuvo allí.
Desde el móvil de Intrusos, Granata abrió su respuesta con un insulto: “¡Ay, qué pelotudo que es Pergolini, Dios mío!”. Luego sumó una crítica a la imagen que, según ella, él había sostenido de sí mismo: “Además, este pibe que siempre te miraba por lo alto porque todos éramos grasa y él cool, haciendo chimento me mata”. La legisladora por la provincia de Santa Fe cuestionó así que Pergolini ahora hiciera chimentos.
La explicación de Granata separó las dos visitas. Dijo que su encuentro con Williams fue en 2004, durante la primera llegada del cantante, cuando él se alojaba en un hotel de Retiro con un balcón pequeño. En cambio, ubicó el episodio de los videojuegos en la visita posterior, cuando Williams se hospedó en el hotel Faena, en 2006 o 2007. Así, sostuvo que el relato de Peñalver correspondía a otro viaje y no al que ella vincula con su encuentro.
