(Buenos Aires).- “Iniciamos el reclamo formal pertinente por los daños ocasionados a la familia Vadalá, solicitamos de forma inmediata la mediación prejudicial obligatoria, que quedó fijada para el 9 de septiembre”, dijo Belén Escalera. La abogada de Ingrid Vadalá confirmó que la familia de Luis Vadalá inició un reclamo formal contra Moria Casán, Netflix y la productora por los daños que aseguran haber sufrido a raíz de la serie. La mediación prejudicial obligatoria quedó fijada para el 9 de septiembre.
Belén Escalera es la abogada de Ingrid Vadalá. Juan Etchegoyen reveló los detalles del reclamo en el programa Nuevo Día, que se emite de lunes a viernes a las 10 horas. En ese espacio, la letrada explicó cuál es el alcance del planteo y anticipó qué podría ocurrir si las partes no alcanzan un acuerdo.
La lista de involucrados fue explicitada por Escalera: “Vamos a reclamar a todos los involucrados, Netflix, la productora, incluyendo a Ana María Casanova (Moria Casán) y demás responsables”. La presentación apunta a quienes participaron de la realización y difusión de la serie, de acuerdo con la postura de la familia.
El reclamo contempla distintos conceptos vinculados con el uso de la historia y la imagen de Luis Vadalá. La familia reclama por daño moral, la afectación a la memoria del empresario, la explotación comercial no consentida de su imagen, el lucro cesante, el canon de licencia y el daño psicológico que, según sostiene, habría provocado la producción.
Los argumentos de la familia Vadalá
Escalera sostuvo que las escenas mostradas en la serie serían falsas o que, en algunos casos, corresponderían a situaciones privadas que nunca debieron hacerse públicas. También cuestionó que se haya difundido información que calificó como “ficticia y engañosa”.
La abogada afirmó que la familia no fue consultada ni autorizó la utilización de esos contenidos. “En ningún momento consultaron ni pidieron autorización a la familia, aunque saben perfectamente quiénes somos”, expresó. Escalera también describió un “dolor inmenso por la difamación de la imagen de Luis Vadalá” y aseguró que los nietos atraviesan un momento difícil a nivel emocional.
“Si no llegamos a un acuerdo, no dudaremos en llevar el caso a juicio”, dijo Belén Escalera. La abogada vinculó esa posibilidad al resultado de la mediación prejudicial obligatoria, que funcionará como la instancia previa para intentar resolver el reclamo sin iniciar una demanda judicial.
La familia Vadalá sostiene que la serie se habría realizado con la intención de dañar y perjudicar el buen nombre de Luis Vadalá. También afirma que la exposición mediática generó un fuerte impacto emocional en todos sus integrantes, una situación que forma parte de los argumentos del reclamo presentado contra Moria Casán, Netflix y la productora.
La audiencia del 9 de septiembre será el próximo paso formal del caso. Si las partes no alcanzan un acuerdo en esa instancia, la familia ya anticipó que evaluará llevar el planteo a juicio.