(Buenos Aires).- “No se llama Lizy, se llama mamá”, fue la frase con la que Tati sorprendió a Lizy Tagliani y que marcó un antes y un después en su vínculo. La conductora recordó en PH Podemos Hablar (Telefe) cómo fue la primera vez que su hijo la llamó “mamá” y reconoció que aquel gesto espontáneo se convirtió en “el momento más lindo” desde que formaron una familia.
Todo ocurrió mientras estaban comiendo en un restaurante y varias personas se acercaban a saludar a Lizy Tagliani. Tati observaba la escena hasta que decidió intervenir. “En un momento dejó de comer, miró a una señora y le dijo: ‘No se llama Lizy, se llama mamá’”, relató la conductora. La frase la tomó por sorpresa y terminó dándole un significado especial a un título que ella nunca había querido imponerle.
“Fue lo más maravilloso del mundo”, reconoció Lizy al recordar aquel momento. Antes de convertirse en madre, aseguró que nunca había sentido la maternidad como un deseo tradicional: “Nunca quise ser mamá”. Su intención, explicó, era otra: “Tenía la necesidad de que alguien que necesita una familia, poder yo ser su familia”. Por eso tampoco le preocupaba cómo decidiera llamarla Tati: “Que me diga tía, prima, travesti, Lizy, Luis, como quiera, no me importa el título”.
La íntima charla de Lizy Tagliani con Tati
Con el paso del tiempo llegó otra conversación importante. Mientras Sebastián Nebot cocinaba en su casa, el niño miró a Lizy y le dijo: “Mamá, sos un varón”. La conductora decidió responderle con naturalidad: “No estás equivocado. En cierta manera, mamá es un varón. Mamá cuando nació era un nene como vos, pero con el tiempo fue cambiando”.
Lizy Tagliani recurrió entonces a una metáfora para explicarle su historia. “Yo soñaba con ser una hermosa mariposa que quería tener su familia, pero no la quería tener como un niño, la quería tener como una niña. Por ese sueño vos ahora estás acá”, recordó. Después de escuchar atentamente, Tati sorprendió con una respuesta que provocó las risas del estudio: “Ah, bueno, quiero un Lamborghini”. “Es mi hijo”, bromeó ella.
Otro de los momentos que marcaron a la familia ocurrió durante la audiencia por la sentencia definitiva de adopción. Frente a la jueza, Tati relató la historia de un gatito que estaba solo y al que fueron a buscar otros dos gatos, uno llamado Sebastián y otro Lizy. Al salir, la conductora le pidió que volviera a contarle aquella historia.
Fue entonces cuando el niño resumió su propia experiencia con una frase que volvió a conmoverla: “Me tiraron a la basura y viniste vos y vos y me salvaron”. Lizy recordó aquellas palabras al hablar de la importancia que tuvo su familia en su vida y sintetizó: “Mi hijo me salvó, mi familia, mi marido”.