(Buenos Aires).- “Yo capaz me iba a bañar y ellos estaban a los besos en el ascensor. Lo sé por los chats. Ellos mismos se mandaron al muere porque dejaron una computadora abierta. Es casi de novela lo que me pasó”, contó Ingrid Grudke en PH Podemos Hablar, donde relató el 29 de agosto de 2026 la doble traición que sufrió por la relación paralela que, según su relato, mantuvo su expareja Martín Colantonio con Andrea Miranda, la esposa de su sobrino. El vínculo habría durado un año y se desarrolló dentro del entorno familiar y empresarial que compartían.
Martín Colantonio y la modelo convivieron durante siete años. Después de la cuarentena por la pandemia de Covid-19, ambos decidieron instalarse en Misiones para formar una empresa juntos. Andrea Miranda, que tenía entonces entre 23 y 25 años, fue contratada como administrativa y se convirtió en una persona de máxima confianza para la pareja.
“Viajaba a todos lados con nosotros y estaba con nosotros, así que me sentí doblemente traicionada”, explicó Ingrid Grudke al referirse a la mujer que también era la esposa de su sobrino. Los rumores sobre la infidelidad comenzaron a circular en Posadas, mientras la modelo viajaba a Buenos Aires por trabajo y hacía Los 8 Escalones todos los días. “Se los veía por la calle aunque tenían una estrategia para disimular”, contó.
Cuando Ingrid enfrentó a Colantonio, él negó la relación, de acuerdo con el relato de la modelo. “Me lo negó hasta el día de hoy… decía que eran ideas mías y chats inventados por mi sobrino y la IA”, afirmó. Grudke también describió el impacto que tuvo la situación en su familia: “Fue una explosión dentro de mi familia”.
La computadora abierta que expuso la infidelidad
“Mi sobrino tardó unos meses en mostrarme esas conversaciones… fue terrible porque eran fotos de WhatsApp muy fuertes”, relató Ingrid Grudke.
El sobrino encontró la computadora de su esposa abierta y accedió a las conversaciones que confirmaban la relación paralela. La modelo contó que los mensajes incluían material íntimo y que el vínculo se había desarrollado a espaldas de ambos durante un año. También explicó que la pareja hablaba de dinero para poner en marcha un negocio sin que ella lo supiera.
“Las conversaciones eran entre ellos conmigo adelante, dentro de mi casa. Hablaban de plata que necesitaban para hacer un negocio, yo estando en una habitación con él y él en otra. Es muy morboso”, dijo Ingrid. Según agregó, los chats también describían situaciones en las que aprovechaban sus momentos de ausencia para besarse en el ascensor.
Colantonio, siempre según la versión de Grudke, justificaba el vínculo ante otras personas con el argumento de que tenían una pareja abierta. “Él a todo el mundo decía ‘Tenemos pareja abierta con ella’. Yo no me enteré, lo hubiese avisado”, sostuvo. La modelo señaló además que su sobrino tenía unos 25 años y se había casado con la ilusión de formar una familia y tener hijos.
La participación de Ingrid en PH Podemos Hablar también incluyó una confesión sobre un episodio ocurrido décadas atrás. “Hoy me doy cuenta que hace 30 años también fui abusada”, expresó durante el programa. Sobre la traición familiar y la ruptura con Colantonio, cerró: “Ya pasó… Muerto el rey, viva el rey, ya está, vamos con uno nuevo”.