(Buenos Aires).- “La tercera opción, que entiendo por el contexto China Suárez, Argentina, sus hijas y Benjamín Vicuña es la más ‘atractiva’, es Brasil”, aseguró el periodista Guido Záffora en el programa DDM. La definición sobre el futuro de Mauro Icardi entró en una etapa clave tras su salida del Galatasaray: el delantero analiza tres ofertas concretas para continuar su carrera, mientras la prioridad pasa por preservar la organización de la familia ensamblada que comparte con la actriz.
La salida de Icardi del club turco ya es un hecho y lo obliga a resolver su próximo destino en un mercado que le ofrece alternativas de peso. Las propuestas llegaron desde Arabia Saudita, México y Brasil, y cada una plantea un escenario distinto tanto en lo deportivo como en lo económico y lo familiar.
La opción de Arabia Saudita es la más tentadora en términos financieros, pero también la más compleja para la dinámica cotidiana de la pareja y los chicos. La distancia y la logística necesaria para mantener el contacto con la Argentina y facilitar los traslados de los hijos de la China Suárez juegan en contra de ese destino, sobre todo después de la experiencia que ya atravesaron cuando todos se mudaron a Estambul. Aquel traslado había requerido negociaciones intensas con los padres de los menores, y repetir el esquema desde Medio Oriente tensaría aún más los acuerdos parentales.
La alternativa mexicana, en tanto, ofrecería un ingreso de dinero menor al del fútbol saudí. En ese escenario, la cercanía geográfica y la posibilidad de sostener los vínculos familiares inclinan la balanza hacia Sudamérica. Mauro Icardi y la actriz evalúan cada detalle antes de tomar una decisión definitiva porque no quieren sumar nuevos frentes de conflicto con los padres de los chicos, sobre todo con Benjamín Vicuña.
“Tiene una propuesta muy interesante de un equipo, que sé cuál es, pero no tengo muy chequeado, en Sao Paulo”, detalló Záffora sobre el interés desde Brasil. Ese mercado le permitiría a Icardi competir en un torneo de alto nivel y, al mismo tiempo, dejar a los chicos a una distancia prudencial de Buenos Aires. La plaza brasileña también facilitaría el contacto del futbolista con Francesca e Isabella, las hijas que tuvo con Wanda Nara.
La tensión con Benjamín Vicuña
La decisión ocurre en un contexto de máxima tirantez entre la China Suárez y Benjamín Vicuña, padres de Magnolia y Amancio. Las fuentes coinciden en que la expareja transita un presente de nulo contacto y fuertes desacuerdos por la crianza. “Por una predisposición de distancias, van a evaluar todos los escenarios”, explicó el periodista sobre las conversaciones que mantienen la actriz e Icardi antes de definir el próximo club.
La paciencia del actor chileno frente a los constantes cambios de residencia y los viajes de sus hijos parece haberse agotado. “Está con poca paciencia Benja, pero todavía no explota por muchas cuestiones. Con los no cumplimientos se calló la boca”, señaló Záffora. Ante ese panorama, la opción de Brasil busca equilibrar las aspiraciones deportivas del futbolista con una compleja interna familiar que podría escalar a un conflicto judicial por la tenencia y la movilidad de los menores.
La elección del próximo destino no solo marcará el rumbo deportivo de Icardi, sino que también definirá si la familia ensamblada logra estabilizarse después de varios meses de mudanzas y negociaciones cruzadas.