(Buenos Aires).- “¿Sabe qué? Le voy a decir algo. Si le gusta, bien; y si no, también. Me tienen hasta acá arriba. Y eso lo voy a manifestar a través de las cámaras. Si me quieren echar, me van a echar con ganas”, lanzó Jennifer “Pincoya” Torres en la gala de Gran Hermano de este miércoles, que definió a los seis nominados de la semana 24 en una noche de gritos e insultos.
La gala de Gran Hermano Generación Dorada arrancó con Big revelando que un jugador había usado la nominación fulminante y Charlotte Caniggia quedó automáticamente en placa. Además, la visita Selva, elegida por sus compañeros en la emisión anterior, no tuvo permitido votar esta semana.
Una vez terminada la votación en el confesionario, la placa quedó conformada por seis participantes: se sumaron Alejandra Majluf, Sol Abraham, Juan “Juanicar” Caruso, Matías Hanssen y Pincoya.
La votación de esta semana será completamente negativa: el público deberá elegir a quién quiere fuera de la casa. La gala de eliminación será el próximo lunes 10 de agosto.
El estallido de Pincoya
El momento más tenso de la noche lo protagonizó Pincoya. La producción de Gran Hermano la llamó al confesionario después de que hiciera un dibujo en una servilleta. Ante el reclamo, ella explicó: “Jefe, le estaba haciendo un mono de la garganta, el cuello y el estómago”.
Pero la aclaración no calmó las aguas. Cuando le pidieron que mostrara el dibujo a cámara, Pincoya explotó con su descargo: “¿Sabe qué? Le voy a decir algo. Si le gusta, bien; y si no, también. Me tienen hasta acá arriba. Y eso lo voy a manifestar a través de las cámaras. Si me quieren echar, me van a echar con ganas”. Acto seguido, anunció: “Me voy al streaming, que estoy re picada. Voy a contar lo que me pasó”.
Lejos de pedir disculpas, Pincoya insistió en que el llamado de atención era injusto y sostuvo que no había cometido ninguna infracción. Los seis nominados esperarán ahora la decisión del público, que definirá al eliminado el lunes 10 de agosto en una nueva gala de Gran Hermano por Telefe.