(Buenos Aires).- “Nunca tuve la intención de hacer un juicio millonario”, afirmó Florencia Peña sobre el conflicto con Nico Occhiato tras su salida de Luzu TV. La actriz desmintió así las versiones que hablaban de una demanda millonaria y contó que retomó el diálogo con el conductor.
“Estamos hablando con Nico. Fue un mes en donde necesité respirar un poco y meterme para adentro. Hablar con Nico fue muy aliviador para los dos, estoy mucho más tranquila”, expresó Peña en una entrevista con Yanina Latorre en SQP (América TV).
La actriz negó haber buscado un arreglo económico y explicó que los abogados de ambas partes, Fernando Burlando y Juan Tiberio, mantuvieron siempre un canal abierto. “No tenía ninguna intención de reclamar plata”, señaló. Y agregó: “He perdonado cosas sin que nadie me haya pedido disculpas. Mi intención siempre fue acercar las partes”.
Peña también habló del mes que pasó fuera de los medios. “Fue un mes donde necesité meterme para adentro. Necesité bajar un poco la espuma. Necesitaba respirar un poco. Mis afectos también estaban afectados por todo lo que había pasado”, contó. La actriz dijo que se recluyó en su casa junto a sus hijos, su mamá, su hermana y su marido: “Necesitaba apapacharme un poco. Ahora estoy mejor”.
El respaldo de Marley
En una entrevista con Moria Casán en el Circo Rodas, Florencia Peña reveló cómo fue el acompañamiento de Marley durante el escándalo por la fake news del papá de Lionel Messi. “Marley estuvo mucho conmigo”, aseguró.
La actriz reprodujo la reacción de su amigo apenas estalló la polémica. Le dijo: “‘Flor cometiste un error, ya está, no pasa nada’”. Peña aclaró que nunca le reclamó un apoyo público: “Marley no es como yo. Yo salgo y defiendo. Marley no es así. Hace 25 años que soy su amiga. No le pido a mis amigos cosas que sé que no van a hacer”.
“Nunca fue un tema para mí que no saliera públicamente. Él es miedoso y es un amigo. Es muy cariñoso, pero se maneja así. Yo lo entiendo. ¿Cómo me voy a enojar con Marley?”, planteó. Y remarcó: “Distinto hubiera sido que no hubiéramos hablado”. En ese mismo diálogo, Peña admitió que volvió a terapia y que empezó a meditar. “Soy vulnerable”, reconoció.