(Buenos Aires).- “Mamá, Candela, mi amiga, y su mamá, de nombre Luján Muñoz, me tienen amenazado”, relató Pepe Ochoa en LAM (América TV) al referirse a la conversación que Juan Otero habría tenido con Florencia Peña. Flor Peña quedó en el centro de un escándalo por un relato sobre amenazas y extorsión contra su hijo. El caso, que derivó en la intervención legal de la actriz, terminó llegando a la Justicia.
Pepe Ochoa aseguró que antes de salir al aire había hablado con Florencia Peña y que ella le confirmó la historia. “Hoy hablé con Flor, me confirmó toda la historia”, dijo durante el programa. Ochoa presentó el episodio como un hecho ocurrido años atrás, cuando la actriz vivía con sus hijos en un barrio privado de Pilar.
Florencia Peña se había mudado tres o cuatro años atrás al barrio Los Puentes, en Pilar, según contó Ochoa. La vivienda comenzó a recibir a otros chicos del barrio y se convirtió en un punto de encuentro habitual. Juan Otero tenía 14 años en ese momento y se hizo muy amigo de Candela, una chica que empezó a frecuentar la casa junto con otros chicos de la zona.
Flor Peña empezó a notar que faltaban algunas cosas de su casa y después detectó movimientos extraños en su tarjeta de crédito. Los gastos se repetían y aumentaban, pero al principio no sospechó de nadie. “Ella no desconfiaba, hasta que de repente un mes le empezaron a llegar muchos gastos en tarjeta de crédito”, contó Pepe Ochoa. La actriz consultó a sus hijos y todos negaron haber usado la tarjeta; al mes siguiente, los consumos en la misma aplicación se duplicaron y ella comenzó a investigar por su cuenta.
Pepe Ochoa relató: “Y en un momento, Juan, su hijo, le dice: ‘Mamá, te tengo que contar algo’. Y Flor le dice: ‘¿Qué pasó, Juan?’. Y Juan, de 14 años, le dice: ‘Mamá, Candela, mi amiga, y su mamá, de nombre Luján Muñoz, me tienen amenazado’. Flor escucha esto y dice: ‘¿Cómo te tienen amenazado?’. ‘Me tienen amenazado, mamá, y me extorsionan con una situación’, le dice, es algo privado que no sé bien qué es porque la verdad es que no me quiso ni dar detalles”
Florencia Peña intentó comunicarse con la familia Ardiles para obtener respuestas, de acuerdo con lo que contó Ochoa. El periodista dijo que, según la información que recibió, Diego Ardiles, el padre, no estaba al tanto de lo ocurrido y que Luján Muñoz habría sido señalada como cómplice de su hija. Esa caracterización forma parte de la versión expuesta por Ochoa sobre el episodio.
Flor Peña pidió asesoramiento a Fernando Burlando para determinar qué estaba pasando y avanzar con una denuncia formal. La familia de la joven no habría respondido a los intentos de contacto, siempre según el relato de Ochoa. La situación terminó llegando a la Justicia, aunque el relato no precisa la fecha de la eventual denuncia ni el estado del trámite.