Conectate con nosotros

Hola, ¿qué estás buscando?

TV

Cómo fue el día en el que Fernán Mirás estuvo al borde de la muerte por un aneurisma

El actor recordó el momento límite que atravesó antes de una cirugía de urgencia.

Fernán Mirás
Fernán Mirás

(Buenos Aires).- “Me quedan 15 minutos. Llamé a mi familia, no puedo, si hablo mucho de eso, voy a llorar y no pienso llorar.” Fernán Mirás relató en PH Podemos Hablar el momento en que enfrentó un aneurisma cerebral y debió ser operado de urgencia. El actor y director contó cómo atravesó la espera antes de entrar al quirófano y qué hizo para despedirse de sus hijos sin alarmarlos.

El aneurisma era de origen genético y le provocó el estallido de una arteria. Mirás aseguró que se mantuvo consciente mientras llamaban a un médico y a una ambulancia para trasladarlo al hospital. “Tenía un aneurisma que es algo genético”, explicó durante el programa.

El ingreso al hospital marcó el inicio de una espera breve y de alto riesgo. Los médicos le informaron que debían operarlo en 15 minutos, por lo que Mirás les preguntó si podían hacerlo antes: “¿Puede ser ahora? Porque en 15 minutos vos decís, me doy una vuelta manzana. ¿Qué hago?”. La intervención, según le advirtieron, era riesgosa.

Los mensajes a sus hijos fueron la forma que encontró para expresarles su amor antes de la cirugía. En aquel momento, ellos tenían 10 y 15 años, y el actor decidió escribirles por WhatsApp sin contarles directamente que podía morir. “Les dejé un mensaje a ellos, que ellos no saben que existe ese mensaje porque está velado y disfrazado de otra cosa”, contó.

La película Casi muerta también quedó atravesada por el episodio. Mirás estaba a punto de dirigirla cuando su estado de salud obligó a postergar el rodaje; la historia gira alrededor de una mujer a la que le diagnostican un mes de vida. Natalia Oreiro, protagonista del filme, le hizo una broma y le dijo que había ido a hacer “trabajo de campo”.

La recuperación y el humor durante la internación

La operación fue exitosa, pero Fernán Mirás permaneció dos semanas internado en terapia intensiva, cuando todavía existía riesgo. “Yo me opero, estoy dos semanas internado en terapia intensiva, hasta todavía había riesgo y la zafé”, recordó. Durante ese período recibió morfina, llamó a allegados y colegas para hacerles bromas, fingió tener una hemiplejia y después no recordaba los mensajes que había dejado; sus amigos le contaron tiempo más tarde lo que había hecho, entre ellos las bromas dirigidas a Darío Grandinetti y Griselda Siciliani. “Llamaba gente haciendo que tenía una hemiplejia y después durante el mensaje mismo lo dejaba en evidencia que no me acordaba, estoy mejor”, relató.

La experiencia modificó la forma en que Fernán Mirás observa su vida cotidiana. “Me quedó una sensación como de absurdo y cambia mucho. Me resulta mucho más luminosa la vida”, afirmó. Después del aneurisma, dijo que sus hijos mantienen los chistes sobre lo ocurrido y que él conserva la costumbre de aceptar las invitaciones a programas de televisión; también contó que Casi muerta se inspiró en una experiencia compartida con su hermano al comprar un cajón tras la muerte de su madre.