(Buenos Aires).- “Me ofreció ir, pero no ir al VIP, no pasar, no acercarme, no mirar”. La frase se la escuchó decir la propia Ekaterina Ojeda a un encargado de Gardiner, el boliche que esa madrugada funcionaba bajo el nombre de Tequila. La joven terminó yéndose por un pedido directo de la China Suárez, según reconstruyó ella misma.
“Me dijo que ella pidió específicamente que yo por favor no vaya”, relató Ekaterina.
La salida nocturna había sido planeada con anticipación. “Yo llamé por teléfono dos horas antes para asegurarme de llegar y tener la mesa porque éramos ocho amigas. Me confirmaron que teníamos mesa confirmada”, detalló. Sin embargo, al arribar al lugar las hicieron esperar 30 minutos en la barra.
Recién entonces apareció una persona a cargo. “Después se acerca uno de quienes está a cargo del lugar y me pide tener una charla. Me acerca a un rincón”, recordó. En ese momento, el encargado le confesó que la China Suárez había solicitado su exclusión.
Frente a la lista de condiciones —“no ir al VIP, no pasar, no acercarme, no mirar”—, Ekaterina prefirió retirarse. “Dije: ‘Bueno, si querés ni voy’”, completó.
La pelea de fondo con Mauro Icardi
Detrás del desplante, personas que estaban en Gardiner aseguraron que el enojo de la actriz no era contra Ekaterina. Aquella noche del 15 de diciembre de 2021, la China Suárez y Mauro Icardi atravesaban una crisis intensa: la bronca de ella era con él, y la joven quedó en el medio.
Hasta ahora, ni la China Suárez ni Mauro Icardi se pronunciaron sobre el escándalo. La versión de Ekaterina es la única que circuló, mientras el conflicto sigue sin respuesta oficial.