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Farándula

“Pensé que era el fin”: Costa se quebró en vivo al recordar su internación

Desgarradora confesión

Costa
Costa

(Buenos Aires).- “Pensé que era el fin. El fin por el sentido de que mi cuerpo no aguantaba más”. Costa se quebró en vivo en Infama (América) al recordar la internación que vivió en los primeros días de septiembre, cuando estuvo en terapia intensiva del Centro Medicus Azcuénaga. La humorista relató detalles inéditos de esos días y no pudo contener la emoción.

Su paso por el hospital arrancó de la manera más cotidiana. Costa se presentó en una guardia por una fuerte contractura y un intenso dolor de cabeza, la atendieron de urgencia y le indicaron que debía quedarse en observación. Su primera reacción fue negarse: “De ninguna manera yo quedo internada”, recordó al aire. Su primera preocupación, incluso, fue su perro border collie de apenas siete meses: “Yo tengo que ir a mi casa, organizar a Samuel. Voy a organizar a Samuel y vuelvo”, relató.

Con el tiempo, la humorista pudo reírse de su resistencia a aceptar la gravedad de la situación. “Yo no salgo en una ambulancia. Yo salgo en un coche mortuorio. Salgo en la pompa fúnebre”, bromeó al recordar cómo reaccionó cuando los médicos le informaron que habían pedido un traslado, después de colocarle un suero y administrarle un analgésico.

Los diagnósticos llegaron de a poco. Una de las primeras sospechas fue una meningitis, por lo que le realizaron una punción lumbar, aunque después descartaron esa posibilidad y continuaron con los estudios. “Ahí descubren que tenía neumonía. Esa neumonía se desprende de un neumococo. Ese neumococo se va a la sangre y de la sangre se va a la cabeza. Por eso los dolores de cabeza”, precisó Costa. A partir de allí llegó otro diagnóstico: encefalopatía hepática.

El momento más duro en terapia intensiva

Durante la internación, Costa permaneció aislada y conectada a distintos dispositivos mientras los médicos intentaban determinar qué estaba pasando, porque todavía no tenía un diagnóstico definitivo. “Yo la pasé muy, muy, muy feo, muy feo, muy feo”, reconoció entre lágrimas. La soledad de esas horas fue uno de los momentos más crudos que relató.

El aislamiento también le impidió comunicarse con los suyos. “Yo quería escribir, no podía y tenía miedo de escribir mal porque también preocupás a un montón de gente”, contó. Y reflexionó: “Vos lo que querés es estar bien no solo por vos, sino por tu gente querida. La gente que día a día está pendiente de vos”.

Después de recibir el tratamiento antibiótico, su cuadro comenzó a evolucionar y la trasladaron a una sala de cuidados intermedios, donde siguió con estudios, análisis y tomografías hasta estabilizarse. Costa recibió el alta médica la semana pasada, lo compartió con un mensaje en su cuenta de Instagram y visitó a la Virgen de Lourdes para agradecer.

La experiencia, además, la llevó a responder una pregunta que la acompañó buena parte de su vida: “¿Dónde está mi lugar? ¿Cuál es mi lugar?”. Después de transitar un momento tan duro, la humorista encontró la respuesta: “Ahora sí sé cuál es mi lugar”, sentenció en vivo.