(Buenos Aires).- «No me van a venir con el cuento de que no se dieron cuenta porque la fingida de demencia no la compro», dijo Chloé Bello el miércoles 7 de octubre en LAM, al confirmar que sus críticas estaban dirigidas a Matías Martin y Emilse Pizarro. La modelo habló después de publicar un descargo en redes sobre el episodio que, según relató, vivió como invitada en un programa radial.
En sus historias de Instagram, Bello se refirió a una situación ocurrida durante su participación en Todo Pasa, de Urbana Play. En ese descargo, contó: «Después de no aceptar una invitación personal de esta persona, durante mi participación como invitada en su programa -al que fui con la mejor intención de pasarla bien, como corresponde cuando se recibe a un invitado- fui objeto de constantes comentarios y provocaciones disfrazadas de humor, que sentí como un intento deliberado de ridiculizarme y dejarme mal parada. En este caso increíblemente muy acompañado por una secuaz femenina quien no se quedó atrás».
El reclamo por lo ocurrido en Todo Pasa
En LAM, al detallar qué le había molestado, Chloé Bello describió el cambio en la conversación: «Desde el minuto tres, pasamos de hablar de galletitas y vinos a tildarme de violenta o manipuladora». También dijo que la palabra tumbera apareció en algún título y calificó el trato de muy mal gusto. Sobre su incomodidad, sostuvo: «Yo creo que es bastante obvio la incomodidad, tiene un porqué también. Creo que las imágenes y lo verbal dice todo, no tengo mucho más para decir, yo solamente quise descargar realmente la angustia que me provocó esta situación».
Sobre Emilse Pizarro, Bello dijo: «Lo de Emilse fue tremendo, de muy mal gusto. Era una periodista a la que respetaba muchísimo». También relató que había escuchado a Pizarro decir en off «Qué orgulloso estaría el papi» y calificó la frase como fuera de lugar y sin necesidad.
Matías Martin había asegurado que el mensaje no estaba dirigido a él. Bello contó qué pasó al terminar el programa: «Cuando terminó el programa, como había sido tan dinámico, nos reímos un poco, pero le dije que me prendieron fuego y no me respondió más». También cuestionó que no cambiaran de tema pese a su pedido de frenar el intercambio: «Si el invitado te dice cuatro veces “me están matando, paremos acá porque me están prendiendo fuego”, creo que tienen que tener un poco de conciencia y pasar a otro tema».
Sobre unas eventuales disculpas, Bello dijo: «No creo que sean sinceras u honestas porque van a mantener su postura, la cual obviamente tienen que defender». También afirmó que no volvería a Todo Pasa, excepto si pudieran regresar riéndose todos: «La verdad que no volvería al programa, a menos que hagamos un come back riéndonos todos. Yo soy de perdonar, pero nada justifica el maltrato, que por lo menos yo sentí y que está en las cámaras».
En LAM, Bello señaló que ya había vivido situaciones parecidas muchas veces y que, a los 39 años, no quería volver a atravesarlas. En su descargo, vinculó el episodio con la degradación que, según su planteo, enfrentan las mujeres y se solidarizó con quienes relataron experiencias similares: «Me solidarizo con tantas mujeres que antes contaron historias similares y a las que quizás no comprendí del todo porque objetivizarnos, ridiculizarnos o intentar descalificarnos por ser mujeres también es violencia. Y no debería seguir siendo normal en esta era ni en ninguna más».

