(Buenos Aires).- “Intentar maradonizar a Messi es lo más absurdo que vi en los últimos tiempos”. La frase la disparó Beto Casella, conductor y periodista, al salir al cruce de las críticas que distintos famosos y referentes le vienen haciendo a la Selección argentina y a Lionel Messi. Sin filtro, defendió al capitán y al equipo de Lionel Scaloni de lo que considera una campaña de hipocresía y oportunismo.
Para el conductor, la comparación entre Messi y Diego Maradona no tiene sentido. “No vas a maradonizar a Messi ni tampoco llorar porque no es Maradona”, sostuvo. Y remarcó: “Maradona era Maradona, con sus defectos, sus virtudes y sus contradicciones. Diego era Diego y Leo es Leo”. En esa línea, reflexionó: “Si lo ama todo el mundo, capaz que esta versión no está tan mal”.
Casella también apuntó contra la politización de las críticas. “Me parece que hay una sobreactuación de la ideologización”, evaluó, y sumó: “También pienso que hay gente muy pícara, en búsqueda de clicks”. Sobre las acusaciones de falta de compromiso social, fue concreto: “Lo de Mengolini tiene que ver con que le hacen un cargo a este grupo de Scaloni de estar poco comprometidos con la realidad argentina. No tienen la mínima obligación de andar metiéndose”.
El conductor cargó con dureza contra los periodistas y famosos que antes cuestionaban al diez y ahora cambiaron de postura. “Hay periodistas que públicamente lo criticaron muchísimo. Algunos ahora se quieren lavar las manos. Dicen: ‘Pertenecía a otra época de mi vida'”, ironizó.
Y retrucó: “Dale, ya sos grande para no darte cuenta de lo que hiciste o dijiste. Dos mundiales después ya no se la aguantan. Si tenías una postura, hacete cargo”.
Sobre la polémica foto de Messi con Donald Trump, Casella argumentó que se trató de un hecho protocolar y no de un guiño político. “¿Qué vas a hacer? ¿Vivís en Estados Unidos y no te sacás una foto? Bastante trata de no mezclarse con la política. No fue él solo, fue el equipo entero porque habían salido campeones”, explicó.
Para cerrar, el conductor señaló la contradicción de muchos críticos en redes: “Esa gente que critica después la veo de vacaciones en Nueva York. Odian a Trump, pero van a Miami. Me causa gracia. Por ahí lo hacen para que los puteen”.