(Buenos Aires).- “Es parte de la magia del show de Rosi. No voy a andar aclarando nombre ni apellido de nadie”, dijo Ángela Torres tras su participación en el confesionario de Rosalía que desató versiones sobre un mensaje directo a su ex, Rusherking.
La cantante había sido una de las invitadas al Lux Tour en el Movistar Arena, donde sobre el escenario se refirió a una relación que la hizo sufrir. El público y los medios enseguida asociaron ese descargo con el intérprete, con quien Torres mantuvo un noviazgo de dos años.
Ante la repercusión que tuvo el momento, la artista habló con la prensa a la salida del show y prefirió poner el foco en la experiencia artística antes que en el nombre del destinatario.
“Un poco el confesionario se trata de eso, es el código. Fue sumarme al show. Poder pisar el escenario de Lux, que es un tour que admiro muchísimo, y a ella la admiro muchísimo. Fue pasar un momentito con ella”, explicó Ángela Torres cuando un cronista de Intrusos le preguntó: “Hubo una confesión. Hablaste de una relación donde la pasaste mal. ¿Viste las repercusiones que tuvo eso?”.
La curiosidad de la prensa no se aplacó. Otro cronista, de Puro Show, fue al hueso: “¿Te escribió Tomy?”. Haciéndose la desentendida, la cantante devolvió la pregunta: “¿Qué Tomy?”. Cuando le aclararon que se trataba de Rusherking, su respuesta fue breve: “No, no. ¿Por qué tendría?”.
El periodista Alejandro Guatti insistió: “Entonces, ¿fue por él?”. Ángela Torres evitó cualquier confirmación y, con la misma liviandad, puso un freno definitivo: “Es parte de la magia del show de Rosi. No voy a andar aclarando nombre ni apellido de nadie”.
La maniobra dejó intacta la incógnita: la artista no confirmó ni desmintió que el destinatario de sus críticas fuera el cantante. Blindó su confesión con un halo de misterio y se limitó a subrayar que todo forma parte del código íntimo que propone Rosalía en su gira.
El confesionario del Lux Tour ya había tenido un capítulo resonante cuando Lali Espósito reveló que un ex no le devolvió el dinero de una habitación de hotel. Torres eligió otro camino: esquivar nombres y mantener la intriga a la salida del Movistar Arena, un gesto que mantiene abierta la especulación sobre a quién iban dirigidas realmente sus palabras.