(Buenos Aires).- “Me odia y lo odio, pero bueno, veremos qué pasa”, había lanzado Yanina Latorre días antes de poner un pie en Podemos Hablar (Telefe). La frase pintaba un escenario de alto voltaje para el esperado encuentro con Andy Kusnetzoff, pero el conductor sorprendió al bajarle el tono a la histórica rivalidad. Invitado a A la Barbarossa (Telefe), Kusnetzoff contó cómo vivió esa noche y fue directo: “No tenía onda con ella, eso es verdad”.
La visita de la panelista de Bondi al ciclo de los sábados era uno de los momentos más comentados del fin de semana televisivo. No solo por el morbo de juntar a dos figuras enfrentadas, sino porque las propias palabras de Yanina habían reflotado viejas tensiones, como el episodio de 2020 en el que su hija Lola Latorre se quebró al aire al recordar el escándalo de infidelidad de su padre, Diego Latorre. Sin embargo, Kusnetzoff dejó en claro que él se paró desde otro lugar. “Soy anfitrión e iba a hablar lo que había que hablar”, explicó.
El conductor reconoció que la distancia era real, pero la despegó de un enfrentamiento visceral. “Yo no tenía nada personal sobre Yanina más que las cosas que han ocurrido con sus opiniones, no tenía onda con ella, eso es verdad”, aseguró. Y reveló un dato que descolocó a más de uno: no hubo ninguna gestión previa para limar asperezas. “En la previa no hablamos, nos vimos, nos saludamos y salimos al aire”, contó.
Para sorpresa de ambos, el desenlace fue menos áspero de lo que imaginaban. “Terminamos bien. Pasa mucho en el medio que hay gente que no conocés y nadie le pone onda para conocerse”, reflexionó Kusnetzoff sobre el origen de una frialdad que, según él, se alimentó más de la inercia mediática que de un choque personal.
De hecho, el conductor encontró una insólita cómplice en Yanina durante la grabación. Mientras otros invitados protagonizaban fuertes debates, ellos compartían un código silencioso.
“Eran tan fuertes las cosas que se decían entre ellos que, como ella estaba enfrente mío, nos mirábamos y pensábamos: ‘¿Estás viendo lo mismo que yo?’. Y eso terminó siendo una coincidencia”, relató entre risas.
El paso de Yanina Latorre por Podemos Hablar terminó dejando una imagen impensada: la de dos figuras históricamente enfrentadas encontrando, al menos por una noche, un punto de encuentro. Sin promesas de amistad pero con los decibeles de la pelea bastante más bajos que antes.