(Buenos Aires).- “¡Es cansador!”, dijo Emily Lucius al hablar con Puro Show sobre la polémica que involucró a su hermana, Belu Lucius, por sus dichos sobre el trabajo de los editores de video. La influencer explicó cómo interpretó las declaraciones de Belu y sostuvo que la edición diaria puede quedar en manos de quien crea el contenido. La conversación fue publicada el 1 de noviembre de 2026 a las 14:01.
Una semana antes, Belu Lucius había quedado en el centro de la polémica al referirse al rol de los editores de video. Emily explicó que, a su entender, la discusión se apoyó en un corte breve de una entrevista extensa y que su hermana hablaba de editar por cuenta propia el material de todos los días. “Lo que pasa es que de una nota hermosa y larga se sacó un contexto de 10 segundos que se malinterpretó. Ella lo que dijo es que para la diaria, lo edita ella”, afirmó.
Emily recurrió a un ejemplo cotidiano para explicar por qué la velocidad puede influir al elegir quién hace la edición. “Le das un video de un desayuno a alguien para que te edite, te lo dan a la hora de la cena y ya se te pasó el tiempo. Igual nosotras estamos acostumbradas a editar. Pero hay un tipo de contenido que sí se lo tenés que dar a un editor porque quizás es más largo”, señaló. Con esa distinción, separó los videos ligados a la rutina diaria de las piezas más largas, para las que consideró útil recurrir a un editor.
La experiencia personal de Emily Lucius también formó parte de su explicación. Contó que se ocupa de todos los contenidos de sus tres canales, entre ellos TikTok y sus dos cuentas de Instagram, y que suele seguir editando al terminar un evento. “Yo edito todo y tengo tres canales. Tengo TikTok, dos Instagram, ¡y es agotador! Estoy todo el día editando. Ahora termina el evento y me pongo a editar. ¡Es cansador!“, dijo.
Emily contó que estudió cine y que esa formación le da herramientas para editar. También explicó que le gustaría profesionalizarse cuando tenga tiempo, aunque disfruta de esa tarea y se considera puntillosa. “Me encantaría profesionalizarme cuando tenga tiempo. Pero yo creo que si no te das maña y no tenés tiempo y no te gusta… ¡A mí me encanta editar! Aunque esté todo el día editando, me encanta porque soy muy puntillosa”, expresó.
Sobre el trabajo con editores, Emily aclaró que no se enoja cuando una entrega no coincide con lo que esperaba, aunque sí le molesta tener que pedir ajustes. “Lo tengo que molestar para decirle que no me gusta esta letra o el color que le puso…”, dijo, al mencionar los cambios de tipografía y color que puede solicitar. La letra y el color fueron los ejemplos que eligió para describir ese ida y vuelta.
La influencer también señaló que algunas intervenciones en fotos pueden modificar rasgos de su cara, algo que no quiere que ocurra con su imagen. “A veces te editan mucho, me pasa en fotos, que me editan, no tengo la nariz que tengo, me hacen diferente y yo no quiero ser una edición, quiero ser yo bien editada”, sostuvo. Así, explicó que prefiere verse como ella misma, incluso cuando las imágenes pasan por una edición.







