(Buenos Aires).- “Estoy con un ataque de llanto”, dijo Sofía Gonet en un video que publicó días antes en TikTok y que tomó desprevenidos a sus seguidores. En la grabación, la influencer, más conocida en redes sociales como La Reini, explicó el motivo de su emoción al mostrar a sus dos mascotas.
La grabación la mostraba sentada en su cama, en pijama y llorando, mientras se filmaba a sí misma. El video llevaba la frase “Ser pisciana es tipo”.
Sus dos mascotas aparecieron en el video, una acostada a cada lado de ella en su casa. Gonet explicó así el motivo del llanto y, con la voz entrecortada, dijo: “Los amo mucho”. Después repitió: “¡Ay, los amo!”, mientras expresaba el cariño que siente por los animales.
La compra de su primer departamento
Sofía Gonet compartió semanas antes una reflexión sobre su presente y sus hábitos financieros. Contó que decidió modificar por completo la manera de manejar el dinero, dejar de lado los gastos impulsivos y fijarse una meta: invertir en una propiedad. Al presentar ese cambio, planteó: “¿En qué momento me convertí en una mujer adulta y responsable? Yo creí que este momento jamás llegaría, pero llegó; o sea, soy una mujer responsable que trabaja y que invierte”.
La ropa, las carteras y los zapatos estuvieron entre los gastos personales que mencionó al repasar sus consumos. Gonet contó cómo se impuso un límite y se propuso comprar su primer departamento: “Llegamos a la segunda mitad del año y yo dije: ¡Basta Sofía de gastar plata en carteras y zapatos! Llegó el momento de que compres tu primer departamento”.
“Así que, básicamente, este último tiempo me embarqué en la compra de un departamento en pozo, obviamente de mega lujo“, contó. Gonet explicó que la operación la obliga a pagar cuotas mensuales extremadamente altas y puso ese gasto en contraste con sus compras anteriores: “Esto me está obligando a todos los meses pagar cuotas extremadamente altas, pero no gastarla en boludeces, que es lo que yo hice durante todos mis 26 años de vida”.
Gonet dijo que está con mucho trabajo y describió una rutina que ocupa todo el día: “Todo el día; o sea, de 12 de la medianoche a 12 de la noche. En algún momento iba a llegar el día en el que me vuelva un poquito más responsable. Mi vida se convirtió en trabajar, ahorrar e invertir”, expresó entre risas.
