(Buenos Aires).- “Me gusta hacer cosas que me saquen de mi lugar de confort”, dijo Wanda Nara al hablar de las críticas a su actuación en ¿Querés ser mi hijo?, película que protagoniza junto a Agustín Bernasconi. La conductora respondió a los cuestionamientos durante la presentación del film y defendió el desafío de probarse como actriz.
Nara reconoció que sabía que su incursión en la actuación iba a generar opiniones divididas y que estaría bajo la lupa. También admitió que esperaba opiniones contundentes, sobre todo por su falta de experiencia como actriz. “Me gusta hacer cosas que me saquen de mi lugar de confort. Me atrae mucho eso que me exige un poco más. Por ser yo, hay situaciones que son obsecuentes de mi equipo, pero a mí me gusta buscar lo más difícil”, explicó. En esas palabras, vinculó su interés por su debut cinematográfico con la posibilidad de enfrentar una exigencia mayor y salir de su lugar habitual.
La preparación para interpretar al personaje fue más allá de aprenderse el guion. Wanda Nara contó que tuvo que trabajar tanto en su voz como en su cuerpo para ponerse en la piel del personaje. Así, su proceso incluyó el aprendizaje del texto y tareas sobre el habla y la expresión física vinculadas con la interpretación.
Al referirse a las devoluciones sobre la película, Wanda dijo que acepta las críticas y que busca las opiniones de quienes fueron a verla. “Me gusta y lo acepto”, afirmó. Luego explicó: “Yo pregunto qué periodistas vinieron a ver la película y busco el comentario de ese lado”. Su interés, según señaló, está puesto en conocer las impresiones de periodistas que vieron el resultado final.
La conductora también describió la mirada de la prensa como exigente y dijo que le sirve para mejorar. “La voz de ustedes es la más objetiva, la más dura, pero la que más me ayuda a crecer”, sostuvo. De ese modo, reconoció que las devoluciones pueden ser duras y, al mismo tiempo, ayudarla a crecer en su trabajo como actriz.
Wanda marcó un límite entre las críticas a su desempeño y los comentarios sobre su vida personal. “Me duelen las mentiras y cuando se meten con mis hijos, que es mi punto débil“, expresó. Con esa frase, señaló que le afectan tanto las informaciones que considera falsas como las menciones a sus hijos, a quienes identificó como su punto débil.
La conductora dijo que puede aceptar opiniones negativas sobre su actuación, pero que le duele cuando los comentarios se trasladan a su vida privada y, en especial, involucran a sus hijos. Así, diferenció las críticas sobre su debut en ¿Querés ser mi hijo? de los dichos personales que, según expresó, cruzan ese límite.
