(Buenos Aires).- “Él estaba vivo. Lo dejaron morir”, denunció Marcos Tolosa al cuestionar la respuesta del establecimiento ante la emergencia de Roña Castro en el Bingo de Morón. El exboxeador, de 59 años, murió durante la madrugada del miércoles 14 de octubre, después de sufrir una descompensación.
Tolosa, cliente habitual del bingo, dijo que estaba junto al boxeador cuando empezó a sentirse mal. “Me dice: ‘Me duele el pecho’ y cayó”, recordó. La caída ocurrió pocos segundos después de que Castro le advirtiera que sentía dolor en el pecho; su muerte generó conmoción en el mundo del deporte argentino.
En su reconstrucción, Castro habría permanecido alrededor de 15 minutos sin recibir asistencia médica. Tolosa cuestionó la demora y sostuvo que la falta de una intervención inmediata pudo haber sido determinante en el desenlace.
El testigo también habló de las condiciones sanitarias del lugar desde su experiencia como cliente habitual. “Hace 28 años que vengo acá. Acá no había nada, no hay ni una enfermera acá adentro. Nada. Acá uno se puede morir, como le pasó a él. Es de terror. Un horror”, manifestó.
Tolosa reclamó que el establecimiento cuente con una ambulancia para responder con mayor rapidez ante una emergencia. Su pedido se sumó a sus cuestionamientos por la asistencia que recibió Roña Castro durante los momentos previos a su muerte.
La autopsia estableció la causa de muerte
Con el correr de las horas se conoció el resultado de la autopsia. El informe forense determinó que Castro murió por un edema agudo de pulmón derivado de una falla cardíaca.
Los especialistas no encontraron lesiones en el cuerpo del exboxeador. Por ese motivo, concluyeron que se trató de una muerte no traumática.
