(Buenos Aires).- El Roña Castro publicó una foto junto a su novia, Noelia Vigliarolo, y su suegra tres días antes de morir, a los 59 años, tras descompensarse en un bingo de Morón. La imagen correspondía a un almuerzo familiar que había organizado para celebrar el cumpleaños de la madre de su pareja.
La postal apareció en Facebook el domingo 11 de octubre. Castro acompañó la foto con una broma dirigida a la cumpleañera: “Hola, hoy es el cumpleaños de la suegra, así que la invité a almorzar y el que quiera que se vaya anotando porque quiere tener marido”. Fue una de sus últimas publicaciones en redes, antes de que se conociera su muerte el miércoles 14.
Noelia Vigliarolo lo despidió en Instagram con un mensaje sobre la vida que compartieron. “Ay mi amor, no me alcanza tantas cosas que vivimos en estos añitos juntos. Nosotros sabemos lo mucho que nos amábamos y nos vamos a amar siempre. Te voy a extrañar tanto amor de mi vida. La casa va a estar vacía sin vos”, escribió. También recordó: “Nosotros siempre compañeros con nuestras diferencias, pero nunca nos soltamos la mano. Gracias por hacerme conocer lo que es amar y de la manera que lo vivimos. Viajamos, convivimos, compartimos… Gracias por cuidarme tanto, nunca me voy a olvidar de tus palabras y de decirme cuánto me amabas”. Cerró con una despedida: “Te voy a amar siempre mi Roñis. Hasta siempre amor de mi vida, no sabés cuánto te vamos a necesitar”.
Los últimos minutos en el bingo
El cronista Alex Caniza contó que el Roña Castro había llegado al bingo pasadas las 19 y reconstruyó lo que ocurrió mientras el exboxeador jugaba en la zona de máquinas. “Según fuimos reconstruyendo, mientras jugaba se descompensó, le había bajado la insulina. La gente del bingo lo sacó a la calle, lo quiso llevar al estacionamiento que estaba acá a la vuelta, llamaron a una ambulancia y cuando llegó la ambulancia ya era tarde, había fallecido”, relató. Un médico que acudió al lugar constató la muerte.
La hija de Castro, Quimey, pidió que lo recordaran por su forma de ser: “Que se lo recuerde como lo recordamos todos: él era bueno. Todo le importaba nada, decía bueno, qué voy a hacer, es lo que me toca. Si se mandaba un moco lo trataba de resolver”. También expresó: “Esperemos que se lo recuerde de la mejor manera posible”. Castro fue campeón mundial de peso mediano de la Asociación Mundial de Boxeo en 1994 y acumuló 144 combates profesionales: 130 triunfos, 90 por nocaut, 11 derrotas y tres empates.
Desde la pandemia, el exboxeador sostenía comedores y merenderos en Lomas de Zamora y llevaba mercadería a otros espacios barriales. Al explicar el impulso detrás de esa tarea, había dicho: “Yo pasé hambre, pasé frío, a mí no me lo puede contar ningún político, yo hago lo que deberían hacer ellos”.
El informe policial consignó una baja de insulina en el cuadro de diabetes de Castro, aunque la causa del fallecimiento todavía debía confirmarse. El cuerpo fue trasladado a la morgue y la Justicia abrió una investigación bajo la carátula de averiguación de muerte. La autopsia debía establecer qué provocó la descompensación.

