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    “Tomé una decisión bastante fuerte”: Yuyito González y el quiebre con el sex symbol

    Yuyito González reveló por qué abandonó los contratos y la exposición en 2005, y cómo encontró un nuevo oficio en el mundo editorial que la mantuvo activa hasta la pandemia.

    Yuyito González
    Yuyito González

    (Buenos Aires).- “Tomé una decisión bastante fuerte… dejar, no firmar más contratos”, confesó Yuyito González al recordar el momento exacto en que decidió dar un portazo y abandonar el perfil de sex symbol que la había convertido en una figura ineludible del espectáculo argentino. Ese quiebre, que la alejó de las marquesinas y la exposición, fue el punto final de un proceso de desgaste íntimo que arrastraba desde hacía años.

    La última temporada de teatro en Mar del Plata ofició de espejo incómodo. “Yo me iba dando cuenta día a día que ya iba pensando que cuando llegara a Buenos Aires…”, contó González, y agregó: “Ya decía: ‘ya está, esto ya está’”. La exposición mediática, que durante tanto tiempo había sido su hábitat natural, se le había vuelto insoportable. “La exposición me empezó a molestar muchísimo”, aseguró. El personaje público ya no la contenía. “Empecé a sentir que iba dejando de tener que ver con esa persona”, explicó Yuyito González.

    Esa pérdida de identificación profesional corrió en paralelo a una crisis personal que hizo eclosión en 2005. “En ese momento se me juntaron varias cosas”, recordó González. Con los mellizos ya nacidos, su vínculo con Guille estaba terminado y había otra relación que también debía cerrar. “Estaba en una relación que había que dejarla. Ya nos habíamos separado con Guille. Yo ya tenía los mellizos”, detalló. El combo fue demoledor: “Como que todo se me juntó y dije: ‘No, no va más esto’”. El vacío existencial fue el primer motor del cambio. “Primero vino la necesidad del cambio personal”, admitió. “Estaba en una especie de vacío”.

    Decidida a no renovar contratos, Yuyito González se encerró en su casa con una sola pregunta: “¿Qué hago?”. La respuesta no tardó en aparecer desde un lugar que jamás había imaginado. Gente vinculada a la iglesia le tendió un puente hacia el mundo editorial y la sorprendió con una propuesta laboral concreta. “Fue una sorpresa porque me llamaron de la editorial, algo que yo no tenía pensado para nada”, afirmó González.

    Ese llamado mutó en un oficio silencioso que la mantuvo ocupada durante una década y media, muy lejos de los sets de televisión y las revistas. “Entre el 2005 y la pandemia todo ese tiempo yo me dediqué a un tema editorial”, contó Yuyito González. En 2010 formalizó esa actividad y se sumergió de lleno en la producción de contenidos. “Escribía, editábamos libros, agendas para la mujer, talleres para la mujer”, enumeró.

    En paralelo a ese trabajo de escritorio, González construyó una carrera internacional que la llevó a recorrer varios países. Vivió un año en México y trabajó durante cuatro para una señal extranjera. “Trabajé 4 años en la cadena Venevisión yendo y viniendo. Fui a Perú, a Nueva York, a Puerto Rico con Telemundo”, detalló. Mientras tanto, en la Argentina su exposición era nula. “Todo ese tiempo era tiempo que yo no hacía nada acá. No hacía teatro, no hacía nada. Venía ida y vuelta, fueron unos años”, explicó, marcando el contraste con su antigua vida.

    El periplo editorial la sostuvo hasta la irrupción de la pandemia. “Estuve con esa actividad hasta la pandemia”, afirmó Yuyito González. Al hacer el balance, no ocultó la angustia que precedió a ese renacer laboral. “Sentía que ya no tenía nada que ver con lo que venía haciendo y tampoco tenía otra cosa”, dijo. Sin embargo, con los años encontró en el anonimato creativo la salida a ese callejón sin salida. “Siempre estuve trabajando”, sintetizó, echando por tierra cualquier mito sobre un retiro absoluto de la vida productiva.