(Buenos Aires).- “Hoy me entero por los medios que salen a decir que mi hija tiene una lesión tremenda, porque si realmente es como dicen, que tiene los ligamentos rotos, estaríamos hablando que hay que operar a mi hija, y yo no me enteré ni siquiera por el padre”, disparó Wanda Nara al aire de SQP (América TV). La conductora salió a responderle a Mauro Icardi después de que el futbolista la denunciara por negligencia en el cuidado de Francesca, una de las hijas de ambos, a raíz de un problema en los meniscos de la nena.
La controversia se desató cuando Lara Piro, abogada de Icardi, afirmó que “una de las nenas tenía los ligamentos rotos” y que la madre no había respetado las indicaciones médicas. Elba Marcovecchio, también letrada del jugador, calificó la lesión como “de vieja data” y cuestionó que se la expusiera a actividades de impacto. El entorno del futbolista presentó una denuncia formal por negligencia después de que Wanda reclamara ante el juez Hagopián que su hija no había sido llevada a clases de equitación.
Wanda Nara negó de plano la versión y aclaró que el diagnóstico real es una lesión meniscal, no una rotura de ligamentos. “Yo dije que ella estaba siguiendo un tratamiento médico y eso estaba resguardado, porque es algo íntimo de mi hija; lo único que le pedí al juez es que me asegurara que el tratamiento médico de Francesca, que significaba tres días de kinesiología, que viene haciendo hace 4/5 meses por esto de los meniscos, no se interrumpa”, explicó. La empresaria detalló que la nena se atiende con una médica de cabecera y un kinesiólogo desde enero o febrero de este año, y que toda la información se compartía en un chat grupal.
La conductora fue directo contra su ex pareja y sostuvo que Mauro Icardi estaba completamente al tanto. “Nunca en cinco meses se interesó en pedir una radiografía, una ecografía o una resonancia magnética, que sí le hacíamos a Francesca cada cierta cantidad de días para ver la evolución”, remarcó. También señaló que la médica de su hija intentó comunicarse varias veces con el padre y que, pese a que Icardi manifestó querer una interconsulta, nunca concretó el turno ni llevó a la nena a kinesiología. En ese sentido, Nara contó que pagó las sesiones por adelantado y que el futbolista nunca llevó a Francesca ni canceló los turnos.
Wanda Nara aseguró que fue ella quien debió informar cada estudio y cada sesión, y que el futbolista jamás preguntó por el estado de Francesca hasta que el conflicto escaló en los medios. “Me parece tremendo enterarme de una lesión por la abogada de Mauro en un programa de televisión y ni siquiera nadie me lo notificó a mí”, cuestionó. La psicóloga Fernanda Matera, que oficia de intermediaria entre las partes, le transmitió a Icardi la recomendación de no interrumpir el tratamiento, pero según Nara la orden fue desoída.
La audiencia y el frente judicial
Mientras el cruce mediático se calentaba, la abogada de Wanda, Ana Rosenfeld, dio cuenta del estado de la disputa en la Justicia. “No hubo acuerdo”, sintetizó sobre la última audiencia, y sentó posición sobre el reclamo económico: aseguró que no puede admitir que una persona solvente no pague la cuota alimentaria y remarcó que la cuota es sagrada. Además, confirmó que pidieron la prohibición de salida del país para Icardi, una medida que “todavía no está resuelta”.
El expediente por la tenencia y el régimen de visitas sigue abierto, con la salud de Francesca como el nuevo foco de la pelea. Rosenfeld pidió que la Justicia avance rápido y dijo que esperan que se dicte sentencia y que realmente sea un caso testigo.