(Buenos Aires).- “La hacemos otro día, por favor. Estoy con un temita ahora”, se excusó Viviana Canosa ante el cronista de Desayuno Americano (América TV) que la interceptó en la calle para preguntarle por el reencuentro de los ex integrantes de Intrusos. Sin detener la marcha y con el teléfono en la oreja, la conductora se negó a declarar y se retiró dejando en el aire una excusa que llamó la atención del programa.
El notero se acercó con amabilidad mientras Viviana Canosa caminaba a paso firme. La conductora apenas hizo un gesto de negación con la cabeza y el periodista volvió a insistir: “Te esperamos, no hay problema”. Sin embargo, la respuesta fue la misma: “La hacemos otro día, por favor. Estoy con un temita ahora”. Dicho eso, Viviana Canosa siguió su camino sin más explicaciones.
El antecedente con Jorge Rial
La escena se da pocos días después de que Jorge Rial pusiera el foco sobre la vida personal de Viviana Canosa en su ciclo de streaming Cónclave. Allí interpretó el reciente cambio de look de la conductora con una frase filosa: una mujer cambia de imagen “cuando se separa, cuando se deprime o cuando quiere salir a la cancha otra vez”. Una compañera del programa confirmó entonces, sin filtro, que Canosa busca un nuevo romance a los 55 años.
Rial fue más allá y le señaló que un famoso futbolista le había mandado una foto íntima, dato que Viviana Canosa no desmintió con su reacción. Lejos de esquivar el tema, ella misma remató con humor:
“Estoy para un jugador en actividad. ¡Colágeno, quiero colágeno! Dos me escribieron en actividad y a pleno”.
En ese contexto, la negativa de Viviana Canosa a hablar de Intrusos dejó la sensación de que la conductora prefirió no sumar más tela para cortar.
El ciclo Desayuno Americano buscaba su palabra sobre el reencuentro de los ex panelistas del recordado ciclo de chimentos, pero ella optó por el mutismo.
Hasta el momento, Viviana Canosa no se refirió al tema en sus redes ni en su programa. La expectativa queda puesta en si en los próximos días decide contar qué la llevó a evitar los micrófonos o si el “temita” que mencionó al pasar se convierte en el próximo capítulo de la polémica.