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Tomás Costantini: ‘Pusimos una psicóloga para revincularme con mi hijo’

El empresario detalló el intento de revinculación con su hijo Milo, que duró más de un año con una psicóloga elegida por la madre. La disputa por la cuota alimentaria de 50.000 pesos mensuales continúa.

Tomás Costantini
Tomás Costantini

(Buenos Aires).- “Pusimos una psicóloga en el medio para buscar una revinculación con él”, reveló Tomás Costantini al referirse al prolongado conflicto que mantiene con Jimena Campisi, la madre de su hijo Milo. El empresario detalló el fallido proceso de revinculación familiar que intentaron a través de una profesional y que, según su versión, se fue diluyendo con el tiempo.

Costantini explicó que la iniciativa partió de su expareja. “Jimena quería tener una revinculación, traer una psicóloga”, señaló. Y agregó: “Elegió ella esa psicóloga para la revinculación. Yo apoyé esa psicóloga, pagamos a esa psicóloga”.

El proceso, según sus dichos, se extendió por más de un año. “Estuvimos trabajando más de un año con ellos”, contó. Sin embargo, la continuidad se quebró por decisión de Campisi. “Decidió que no era buena la psicóloga, entonces la sacó. Milo no fue más a la psicóloga”, afirmó.

Tomás Costantini aseguró que él cumplió con su parte del tratamiento. “Yo tenía una reunión con la psicóloga una vez por mes. Me hacía pautas para que yo cumpla con Milo”, detalló. Y remarcó: “Asistí a todas las que me pidió”.

A pesar de esos intentos, la revinculación no prosperó. “Después fue quedando ahí en el tiempo”, sintetizó el empresario, sin dar más precisiones sobre el estado actual del vínculo con su hijo.

El conflicto de fondo

Del otro lado, Jimena Campisi viene denunciando hace años que Tomás Costantini no cumple con sus obligaciones como padre. Según expuso la modelo, la cuota alimentaria que él pasa por Milo es de 50.000 pesos mensuales, un monto que considera insuficiente. Campisi ejemplificó que solo las expensas del departamento donde vive le cuestan 30.000 pesos.

Campisi también acusó a su expareja de no presentarse a las audiencias para fijar un nuevo monto de la cuota y aseguró que el empresario no ve a Milo desde hace ocho meses. “El padre de mi hijo no es capaz de aparecer ni por zoom ni en la vida real”, disparó. La disputa ya lleva 12 años sin resolverse.