(Buenos Aires).- “En su momento hizo acusaciones de abuso. Hizo acusaciones a Micaela de violencia. Nunca me olvidé. Está en la Justicia todavía”. Con esa frase, Tomás Costantini expuso el costado más delicado de la feroz disputa judicial que mantiene con Jimena Campisi por su hijo en común, Milo. El empresario habló este sábado en Infama (América TV), desde Miami, y puso el foco en las denuncias cruzadas, el conflicto por la revinculación y una batalla legal que, según aseguró, sigue abierta.
El hijo de Teresa y Eduardo Costantini también denunció que su ex le impide ver a Milo y que el proceso de revinculación ordenado por la Justicia hace años nunca se cumplió. “Cuando fui al colegio a verlo, recibí mensajes bastante agresivos de Jimena diciendo que no vaya”, relató. Y fue más allá al afirmar que tiene videos tocando el portero de la casa y que le responden que el chico no baja, una escena que describió como parte del doloroso deterioro del vínculo con su hijo.
Tomás Costantini sostuvo que hizo varios intentos por recomponer la relación con Milo, pero que todos chocaron con el mismo muro. “Que yo haya perdido un hijo, que no pueda hablar y que no me conteste es un dolor”, expresó, antes de confirmar que decidió avanzar nuevamente por la vía legal. “Ahora le estoy mandando una carta documento a Jimena Campisi por eso y para que deje de decir cosas que no son”, lanzó, endureciendo todavía más el enfrentamiento.
La pelea con Jimena Campisi y la interna de la familia Costantini
En ese contexto, también cuestionó con dureza que Campisi se metiera públicamente en el conflicto que hoy enfrenta a Teresa y Eduardo Costantini. “Se mete a hablar de una relación y una familia que conoció solo por tres meses porque no quiso tener vínculo con ellos ni que Milo lo tuviese”, disparó. Y profundizó con otra definición filosa: “Con papá se habrá visto diez veces, con mamá cinco o seis. Nunca quiso tener relación con la familia Costantini, tampoco quiso que Milo tenga relación. Ella estuvo tres meses en la familia, no puede ni opinar”.
El cruce no se limitó a la revinculación. Tomás Costantini también rechazó las versiones sobre la cuota alimentaria y aseguró que se hace cargo económicamente de su hijo. “No crean que no mantengo a mis hijos, Milo recibe su cuota de parte de la cuenta de mi mamá, pero sale de mi bolsillo”, sostuvo. Incluso remarcó que el adolescente tiene un departamento en Palermo que está alquilado y negó que la cuota ronde los 3 mil dólares, como había trascendido: “Es mucho más”.
Recién después de exponer su propia pelea con Campisi, Tomás se refirió al conflicto judicial entre sus padres por el apellido y la anulación del matrimonio religioso. Allí bajó el tono y aclaró que no piensa involucrarse. “Me enteré por los medios. Estamos acá, en Miami, somos personas grandes y estamos independientes”, dijo. Y agregó: “Acompañamos a mi madre y a mi padre, pero no tomo partido, no es mi lugar”.
Mientras tanto, la guerra entre Teresa y Eduardo Costantini sumó otro capítulo con la intervención pública de Mariana Costantini, que respaldó a su madre en redes sociales y le dejó un mensaje a su padre. Pero en paralelo, la aparición de Tomás reabrió otro frente explosivo dentro del clan: el que mantiene con Jimena Campisi por Milo, una batalla marcada por denuncias, acusaciones judiciales, reclamos por revinculación y una carta documento que anticipa que el conflicto todavía está lejos de terminar.
