Sebastián Cola sacudió la gala de nominación en Gran Hermano al utilizar su poder de líder para realizar una jugada letal. Cola utilizó la fulminante y cambió el destino de dos participantes de peso en el reality de Telefe.
Tras la salida de Brian Sarmiento, el último eliminado tras un duelo con Franco Zunino, el clima de tensión creció de forma exponencial. El líder de la semana hizo uso de tarjetas especiales para anular votos y ejerció su derecho de fulminar a dos jugadoras, enviando directamente a la placa de riesgo a Alejandra Majluf y a Andrea del Boca.
Además de las fulminantes, el jugador intervino estratégicamente en el recuento general de los sufragios de sus compañeros. Sebastián Cola “anuló dos votos a Nigro y uno a Yipio, un movimiento que alteró el conteo final”. Con esta maniobra, el participante protegió a sus aliados y debilitó la posición de sus principales oponentes en la competencia.
El impacto de la estrategia de Cola en la placa
Por otro lado, la gala contó con la nominación espontánea de Solange Abraham. La participante otorgó 3 votos a Franco Zunino y 2 votos a Gisela ‘Yipio’ Pintos. Este movimiento sumado a los votos regulares de Cola, quien eligió a Luana Fernández con 2 unidades y a ‘Titi’ con 1, terminó de definir el panorama de riesgo.
La placa final de nominados quedó integrada por nueve participantes: Cinzia Francischiello, Franco Zunino, ‘Campanita’ (Steffy Pereira), Sol Abraham, Luana Fernández, Gisela ‘Yipio’ Pintos, Leandro Nigro, Alejandra Majluf y Andrea del Boca. Se trata de una de las listas más multitudinarias y peligrosas desde el inicio del programa.
Santiago del Moro explicó cómo funcionará el proceso de eliminación esta semana, que presenta cambios significativos para el público. El conductor aclaró que “la votación será positiva durante 24 horas” y que el jueves, una vez que el líder baje a algunos jugadores de la placa, el sistema se transformará en votación negativa.
Ahora, los participantes esperan por la decisión final del líder este jueves para saber quiénes quedarán definitivamente en manos de la gente para abandonar la casa.