(Buenos Aires).- “Me invitaron también”. Sabrina Rojas lo contó al aire de Sálvese quien pueda y, acto seguido, confirmó que no asistirá al estreno de la serie sobre la vida de Moria Casán protagonizada por Griselda Siciliani. La conductora mantiene un conflicto sin resolver con la actriz desde que ella se vinculó con Luciano Castro, ex pareja de Rojas y padre de sus hijos.
Durante la emisión del ciclo de América TV que encabeza en reemplazo de Yanina Latorre, Rojas explicó que recibió la invitación para la presentación de la ficción pero que no piensa compartir ese espacio. “No voy a ir. La voy a ver después, tranquila, en mi casa. No me interesa en lo más mínimo”, dijo Rojas. La serie, que retrata la vida de Moria Casán, también cuenta con la participación de Cecilia Roth, según se supo durante la entrega de los premios Pinti, donde las tres coincidieron.
Cuando en el programa se mencionó la presencia de Siciliani en el evento, la conductora fue directa. “Claro, imagínense. No quiero cruzarme a esa mujer”, disparó. El origen del cortocircuito se remonta al momento en que trascendió el romance entre Siciliani y Castro, una situación que terminó en un distanciamiento definitivo entre Rojas y la actriz. Desde entonces, la tensión entre ambas nunca se apagó y Sabrina Rojas lo dejó otra vez en evidencia sin medias tintas.
Críticas a Flor Vigna
Rojas también apuntó contra Flor Vigna, otra ex pareja del actor. El disparador fue una entrevista en la que la cantante retomó el episodio de la supuesta infidelidad de Castro con Siciliani, el mismo tema que marcó el final de esa relación, justo antes de confirmar su participación en La Casa de los Famosos de México y de lanzar un perfil en una plataforma de contenido para adultos. Para la conductora, el problema no es el contenido de las declaraciones, sino la intención y el momento elegido para hacerlas.
“Cada vez que tiene un trabajo nuevo, vuelve a tirar cosas para que la levanten. Eso es de manual”, sostuvo Sabrina Rojas al describir lo que considera un patrón de Vigna para generar repercusión mediática cuando necesita promoción. En esta ocasión, la cantante combinó el anuncio del reality mexicano con la presentación del perfil en la plataforma para adultos, dos movimientos que la pusieron en el centro de la escena.
La conductora afirmó que Vigna suele mostrarse arrepentida después de que sus palabras generan impacto. “Después tal vez va a SQP, a LAM o a otro programa, se pone nerviosa, quiere llorar, se arrepiente de todo lo que dijo”, precisó. De todos modos, Rojas aclaró que respeta el derecho de Vigna a contar su historia: “A mí me parece que si es su historia y quiere contarla, no está mal. Si tiene ganas de hablar de su historia, ¿por qué debe callar? ¿Por qué tiene que cuidar?”.
La conductora remarcó que no existe un vínculo de amistad con la cantante y que su mirada es externa. “No somos amigas, tuvimos una buena relación, compartimos algunos momentos”, puntualizó. Desde esa posición, Rojas aseguró que solo describe una estrategia que, a su entender, se repite cada vez que Vigna sale a promocionar un proyecto nuevo.